La nave espacial de carga Progress MS-30 de Roscosmos partió este martes de la Estación Espacial Internacional (ISS) y regresó a la atmósfera de la Tierra para caer en el Océano Pacífico, finalizando una misión de seis meses y medio.
Según informó la agencia Tass, la nave espacial se desacopló del módulo Zvezda pasando al modo de vuelo autónomo. El carguero activó sus propulsores para frenar e iniciar el descenso desde la órbita de la ISS y entrar en la atmósfera terrestre.
La Progress MS-30 llegó a la ISS el pasado 3 de marzo con unas dos toneladas y media de carga, incluyendo equipos, ropa y suministros para la tripulación.











