La Escuela Técnica Superior de Ingeniería de la Universidad de Sevilla (ETSi) ha sido seleccionada como la única sede española de seguimiento de la misión Artemisa II de la Nasa. La ETSi albergará una antena que recogerá datos de la evolución de la misión que llevará de nuevo astronautas a la órbita lunar. Los trabajos de seguimiento se desarrollan en colaboración con la empresa española Integrasys, especializada en sistemas de comunicaciones y seguimiento espacial.
La ETSi se suma así a la lista de 34 participantes a nivel mundial, entre los que destacan entidades gubernamentales como las agencias espaciales canadiense (CSA) y la alemana ((DLR), firmas comerciales como Telespazio o Intuitive Machines, así como centros de investigación y universitarios, que monitorizarán el regreso del ser humano a la órbita lunar.
En la cubierta de la Escuela se ha instalado la plataforma Orbisat, de 2,5 metros de altura, desarrollada en la filial que Integrasys tiene en Luxemburgo. Se trata de un sistema de seguimiento espacial que se ocupa del rastreo de la trayectoria de los vehículos espaciales, tanto en el momento del lanzamiento como posteriormente en operación.
Mediante esta plataforma, desde la ETSi se recibirán, procesarán y posteriormente enviarán datos en tiempo real a la Nasa para su análisis, lo que ayudará a la agencia a evaluar mejor las capacidades de seguimiento de la comunidad aeroespacial en general e identificar maneras de aumentar el apoyo a futuras misiones espaciales a la Luna y a Marte.
Gracias a la información recibida en la ETSi, Integrasys hará el seguimiento de la señal de la nave y también medirá el efecto Doppler, un parámetro esencial que permite determinar la posición del vehículo, calcular su trayectoria y proporcionar estos datos directamente a la Nasa. Este proyecto es el primero que Integrasys establece con la Nasa, y se añade a los que se realizan desde hace años con el Space Force y el Space Command de EEUU. Supone para la compañía un hito estratégico para reforzar su posicionamiento en el ámbito de la exploración espacial profunda y abre la puerta a futuras misiones a la Luna, como Artemisa III, y, potencialmente, a Marte.
La plataforma, reconocida por automatizar el seguimiento y monitorizar en entornos orbitales complejos, se destaca como una solución esencial para operaciones sostenibles en misiones orbitales, lunares y de espacio profundo.











