La nave espacial Smile de la Agencia Espacial Europea (ESA) despegó a primeras horas de esta mañana a bordo de un cohete Vega-C desde el Puerto Espacial Europeo en la Guayana Francesa. Este lanzamiento marca el inicio de una ambiciosa misión para comprender mejor las tormentas solares, las tormentas geomagnéticas y la ciencia del clima espacial.
Tras el lanzamiento y la separación del cohete, la estación terrestre de New Norcia de la ESA en Australia recibió la primera señal de Smile. Los paneles solares de la nave se desplegaron, lo que permite a Smile captar la luz solar para alimentar sus sistemas e instrumentos científicos. La finalización de esta operación marcó el éxito del lanzamiento.
Smile es una colaboración entre la ESA y la Academia China de Ciencias (CAS). Revelará cómo responde la Tierra a los flujos de partículas y las ráfagas de radiación del Sol, utilizando una cámara de rayos X para realizar las primeras observaciones de rayos X del escudo magnético terrestre y una cámara ultravioleta para observar las auroras boreales resultantes sin interrupción durante 45 horas seguidas.
Respuesta a interrogantes
«Estamos a punto de presenciar algo nunca antes visto: la armadura invisible de la Tierra en acción», afirma el director general de la ESA, Josef Aschbacher. «Con Smile, estamos ampliando los límites de la ciencia en un esfuerzo por responder a grandes interrogantes que han permanecido sin respuesta desde que descubrimos, hace más de setenta años, que la Tierra se encuentra a salvo dentro de una gigantesca burbuja magnética».
Añade que «la ESA y China cuentan con una larga trayectoria de cooperación que abarca 25 años, desde los primeros acuerdos de intercambio de datos en la década de 1990 hasta la misión Smile, desarrollada conjuntamente. Esta misión es una muestra del compromiso de la ESA con la colaboración internacional, el avance del conocimiento científico y la promoción del uso pacífico del espacio».
«Smile arrojará luz sobre los misterios del escudo magnético de la Tierra», afirma David Agnolon, director del proyecto Smile de la ESA. «La misión es posible gracias a una excelente colaboración entre la ESA y la CAS, con contribuciones de socios de toda Europa. Es la primera vez que la ESA y China seleccionan, diseñan, implementan, lanzan y operan conjuntamente una misión, y estamos muy ilusionados con los importantes descubrimientos científicos que esperamos de Smile durante los próximos tres años».
Durante casi 4.000 millones de años, la Tierra ha sostenido un escudo gigante contra el implacable ataque de partículas cargadas provenientes del Sol. Este viento solar puede dañar todo a su paso, especialmente cuando se intensifica y forma tormentas solares.
Campo magnético
El viento solar convertiría nuestra próspera Tierra verde y azul en un páramo rocoso y marrón si no existiera el campo magnético que se produce en las profundidades de nuestro planeta. Este campo magnético forma una gigantesca burbuja protectora a nuestro alrededor, llamada magnetosfera. Por primera vez en la historia, hemos llegado al punto en que nuestras herramientas y tecnologías científicas han avanzado lo suficiente como para comprender a fondo cómo funciona exactamente esta defensa contra el viento solar.
La profesora Carole Mundell, directora científica de la ESA, afirma que «Smile es el miembro más reciente de la flota de misiones de ciencia espacial de la ESA. Se basa en el legado científico y tecnológico pionero de misiones anteriores, como Cluster y XMM-Newton, y utiliza tecnologías probadas y contrastadas, aplicándolas de una forma novedosa para revelar el entorno magnético de la Tierra como nunca antes».
Y añade que «la sólida colaboración entre nuestros equipos de ingeniería y ciencia en Europa y China ha perdurado a pesar de desafíos globales como las restricciones de viaje por la pandemia y la dispersión geográfica de los equipos. Es emocionante ver cómo todo esto se materializa hoy y estoy deseando conocer los nuevos descubrimientos científicos que Smile nos brindará».
Herramientas
Smile está equipado con un conjunto de herramientas único diseñado para ofrecer, por primera vez, una visión completa de cómo responde el campo magnético de la Tierra al implacable ataque del Sol. Será la primera misión en observar el escudo magnético de la Tierra con visión de rayos X para revelar dónde y cómo lo impacta el viento solar. Esta interacción provoca perturbaciones, desde pequeñas subtormentas hasta grandes tormentas geomagnéticas, que se propagan a través de nuestra magnetosfera hacia los polos Norte y Sur.
Allí, las tormentas magnéticas desencadenaron un espectáculo de auroras boreales y australes. La misión Smile utilizará visión ultravioleta para registrar las auroras boreales durante 45 horas seguidas, convirtiéndose en la primera misión en observarlas durante tanto tiempo y la primera desde 2008 en observar el círculo completo de auroras alrededor del Polo Norte en luz ultravioleta. Al comparar las imágenes de rayos X y ultravioleta, se podrá conocer en tiempo real cómo responde la Tierra al embate del viento solar.
«Las pruebas que recoja Smile nos ayudarán a comprender mejor el planeta Tierra y nuestro Sistema Solar en su conjunto», afirma Philippe Escoubet, científico del proyecto Smile de la ESA. «Además, los descubrimientos científicos mejorarán nuestros modelos del entorno magnético terrestre, lo que, en última instancia, podría contribuir a la seguridad de nuestros astronautas y de las tecnologías espaciales durante las próximas décadas».











