La Agencia Espacial Europea (ESA) ha autorizado a Airbus Defence and Space en el Reino Unido a iniciar el desarrollo de Aeolus-2, el satélite que dará continuidad a la misión Aeolus y que transformará la observación global del viento desde el espacio en un servicio meteorológico operativo. El programa se desarrollará en colaboración con EUMETSAT y tiene previsto su lanzamiento en 2034.
La autorización, firmada el pasado 29 de junio, permite comenzar los primeros trabajos de implementación de una misión concebida para proporcionar perfiles globales continuos del viento, con el objetivo de mejorar la precisión de las predicciones meteorológicas y reforzar las capacidades de monitorización atmosférica y climática en todo el mundo.
La decisión de convertir Aeolus-2 en una misión operacional se apoya en los resultados obtenidos por Aeolus, lanzado en 2018 y considerado el primer satélite capaz de medir directamente los perfiles verticales del viento a escala global desde el espacio mediante tecnología Doppler wind lidar. La misión permaneció operativa hasta 2023 y demostró el potencial de este tipo de observaciones para mejorar los modelos numéricos de predicción meteorológica.
Según los datos presentados, la información proporcionada por Aeolus permitió mejorar en un 4% las previsiones meteorológicas numéricas y reducir en más de un 4% el error medio entre las predicciones y las observaciones, además de incrementar la disponibilidad de datos en regiones especialmente complejas, como los polos y el ecuador. La misión también contribuyó a mejorar el conocimiento sobre la evolución de los huracanes y el comportamiento de las nubes de ceniza volcánica en la alta atmósfera.
Un instrumento más potente y preciso
El nuevo satélite mantendrá la tecnología Doppler lidar que caracterizó a su predecesor, aunque incorporará importantes mejoras. Aeolus-2 contará con dos láseres ultravioleta, cada uno de ellos con el doble de potencia que los utilizados por Aeolus, además de un diseño instrumental más robusto para garantizar el suministro continuo de datos de alta calidad que requieren los servicios meteorológicos operativos.
Ben Boyes, responsable del proyecto Aeolus-2 en la ESA, explicó que la misión original demostró por primera vez «el enorme valor de medir directamente los vientos globales desde el espacio». Sobre esa base tecnológica, desarrollada también a partir de la experiencia adquirida en EarthCARE, la nueva misión aspira a convertir estas observaciones en un componente permanente de la infraestructura mundial de predicción meteorológica.
Aeolus-2 incorporará además un detector adicional para medir aerosoles en la atmósfera y será capaz de realizar mediciones desde la superficie terrestre hasta una altitud de 30 kilómetros cada 0,01 segundos. El satélite cubrirá la totalidad del planeta cada siete días, completará 15 órbitas diarias alrededor de la Tierra y suministrará los datos a los usuarios en un plazo máximo de 120 minutos desde la medición más antigua de cada órbita. Operará a una altitud aproximada de 450 kilómetros y tendrá una vida útil prevista de 5,5 años.
Para la ESA, Aeolus-2 representa la evolución natural de una misión científica hacia un sistema plenamente operativo. La directora de Programas de Observación de la Tierra de la agencia, Simonetta Cheli, afirmó que Aeolus «superó todas las expectativas» y demostró el impacto transformador que las observaciones espaciales del viento pueden tener en la predicción meteorológica.
Cheli señaló que Aeolus-2 permitirá trasladar esa capacidad «desde una misión pionera de investigación hasta un servicio operativo que beneficiará a ciudadanos y empresas de todo el mundo», al tiempo que reforzará el liderazgo europeo en observación atmosférica e innovación meteorológica.
La nueva misión abordará además una de las principales limitaciones de los actuales sistemas de observación del viento desde el espacio, al cubrir el histórico déficit de datos sobre perfiles verticales del viento que todavía existe en la red mundial de observación atmosférica.
Liderazgo británico en el programa
El desarrollo de Aeolus-2 recaerá nuevamente sobre Airbus Defence and Space en el Reino Unido, responsable también de la construcción del primer Aeolus.
La ministra británica del Espacio, Liz Lloyd, destacó que el Reino Unido ha estado «a la vanguardia de la predicción meteorológica por satélite» desde la misión original y aseguró que el nuevo programa aportará beneficios tanto por la mejora de las previsiones meteorológicas como por la generación de empleo altamente cualificado vinculado a los grandes programas espaciales europeos.
En la misma línea, la directora general de Airbus Defence and Space en el Reino Unido, Kata Escott, calificó Aeolus-2 como «una inversión importante en el talento británico» y afirmó que permitirá a los equipos de la compañía aplicar su experiencia para avanzar en la monitorización meteorológica y mantener una posición de referencia en observación de la Tierra y ciencia espacial.
Desarrollado conjuntamente por la ESA y EUMETSAT, Aeolus-2 suministrará información a grandes centros meteorológicos internacionales, entre ellos el Met Office del Reino Unido y el Centro Europeo de Predicción Meteorológica a Plazo Medio (ECMWF), consolidando una capacidad que la primera misión demostró como esencial para mejorar las predicciones meteorológicas y ampliar el conocimiento sobre la atmósfera y el cambio climático.











