Hermeus continúa demostrando la velocidad de su enfoque de desarrollo iterativo. Apenas cuatro meses después del primer vuelo del Quarterhorse Mk 1, la compañía ha alcanzado un nuevo hito: el Quarterhorse Mk 2 ha alcanzado el estado de weight on wheels, es decir, ya soporta su propio peso estructural. Se trata de un paso clave en la construcción del que será un dron de clase F-16, de gran tamaño, destinado a impulsar avances tecnológicos críticos para el sector aeroespacial.
El logro se produce tras el éxito del Mk 1, que fue construido y volado en solo 18 meses, demostrando la viabilidad del modelo de desarrollo rápido que caracteriza a Hermeus. Con el Mk 2, la compañía busca acelerar aún más los plazos de construcción, pruebas y vuelos, con el objetivo de integrar cuanto antes el motor F-100, siguiente paso en el calendario del programa.
El ritmo con el que avanza el proyecto, según explica la empresa, responde a la necesidad de desarrollar tecnología esencial para el interés nacional en plazos cada vez más ajustados, en un contexto donde la rapidez en la innovación puede resultar decisiva.











