Apenas unas semanas después del exitoso segundo vuelo de su avión demostrador supersónico, el XB-1, Boom Supersonic ha vuelto a marcar un hito con su tercera prueba en los cielos el 13 de septiembre. El vuelo fue realizado por el piloto jefe de pruebas, Tristan “Geppetto” Brandenburg, desde el Puerto Aéreo y Espacial de Mojave en California. Con un ritmo creciente en las pruebas, la compañía apunta a alcanzar velocidades supersónicas antes de que termine el año.
Durante este vuelo, el equipo de Boom continuó evaluando sistemas clave y el rendimiento del avión, ampliando progresivamente el sobre de vuelo. En esta ocasión, se llevaron a cabo maniobras a las máximas actitudes de cabeceo y guiñada que se esperan en pleno vuelo, asegurando que no hubiera cualidades de manejo inesperadas en altitudes seguras. Estas pruebas permiten que, cuando sucedan en escenarios críticos, el equipo ya tenga experiencia controlando dichas situaciones.
Además, el equipo verificó el funcionamiento del sistema de control ambiental (ECS), que regula la temperatura y la presurización de la cabina, preparándose para futuras pruebas a mayores altitudes. También se probaron los trenes de aterrizaje a velocidades más altas, alcanzando 215 nudos, en el segundo de tres pasos hacia la velocidad máxima segura para el despliegue del tren de aterrizaje, que es de 225 nudos.
El vuelo alcanzó una nueva altitud máxima de 15.000 pies y una velocidad de 232 nudos, con una duración total de 32 minutos. Este avance en el programa de pruebas es un paso clave hacia el vuelo supersónico, previsto para realizarse después de aproximadamente 10 vuelos adicionales.
Boom Supersonic también obtuvo recientemente la primera autorización especial de vuelo (SFA) de la Administración Federal de Aviación (FAA) de Estados Unidos para superar Mach 1. Las pruebas se llevarán a cabo en el Complejo R-2508, con operaciones supersónicas previstas en el Corredor Supersónico de Black Mountain y en parte del Corredor Supersónico Bell X-1, que ya ha sido utilizado para investigaciones militares y aeronáuticas.
El XB-1 es la base para el desarrollo de Overture, el futuro avión supersónico comercial de Boom. Utilizando tecnologías avanzadas como aerodinámica optimizada digitalmente, compuestos de fibra de carbono y sistemas de visión de realidad aumentada, Boom busca revivir el viaje supersónico comercial, dos décadas después del retiro del Concorde.











