Gulfstream Aerospace Corporation, filial de General Dynamics, ha anunciado la incorporación del Gulfstream G300 a su flota de aviones de nueva generación. Este modelo, que sustituirá al G280, se sitúa en el segmento super-midsize y estará equipado con las emblemáticas ventanas ovaladas panorámicas de Gulfstream, además de la nueva cabina de vuelo Harmony Flight Deck con aviónica avanzada.
El anuncio se realizó durante el evento exclusivo Discover the Difference en Savannah, donde el presidente de Gulfstream, Mark Burns, presentó una maqueta a escala real del G300 y compartió imágenes de la primera unidad en producción.
“Impulsada por una década de inversión y nuestro enfoque orientado al futuro, la flota de nueva generación de Gulfstream ofrece a nuestros clientes la familia de aviones más innovadora”, afirmó Burns. “Sabemos lo importante que es el segmento super-midsize para nuestros clientes, por lo que, sobre la base del exitoso programa G280, el G300 revitalizará esta categoría con mayores avances tecnológicos y de seguridad, junto con el confort y el diseño característicos de Gulfstream”.
El G300 está diseñado para combinar alcance transatlántico con capacidad de operar en pistas cortas. Puede cubrir 6.667 kilómetros a Mach 0,80 o 5.556 kilómetros a Mach 0,84. La aeronave alcanza una altitud máxima de crucero de 13.716 metros y ofrece la menor altitud de cabina de su clase, de 1.463 metros cuando vuela a 12.497 metros.
La cabina, la más larga de su segmento, cuenta con dos zonas diferenciadas para los pasajeros y capacidad para hasta 10 ocupantes. Gulfstream ha incorporado aire 100% fresco, un sistema de purificación por ionización de plasma y 10 ventanas panorámicas ovaladas.
Innovación en cabina de vuelo
La cabina de pilotaje Harmony Flight Deck está equipada con seis pantallas táctiles y tecnología Phase-of-Flight intelligence, que proporciona una interfaz intuitiva para los pilotos. Además, integra un sistema de visión sintética en la pantalla primaria de vuelo con representación tridimensional de pistas y terreno, y el sistema predictivo de rendimiento en aterrizaje, que calcula en tiempo real el punto de frenado en pista.
El G300 combina motores Honeywell de alto empuje con el ala en flecha de Gulfstream, optimizada para mejorar la aerodinámica y la eficiencia en consumo de combustible. Según Burns, el programa avanza con rapidez: “La visión de este avión está en camino de hacerse realidad para nuestros clientes, que buscan un modelo capaz de superar sus expectativas en la categoría super-midsize”.
La compañía ha completado ya cerca de 22.000 horas de ensayos en sus laboratorios de última generación, incluyendo el centro de pruebas de integración con capacidad Iron Bird, que realizó su “primer vuelo” el mes pasado. Asimismo, el primer avión acumula casi 2.000 horas de ensayos en tierra, y Gulfstream ha iniciado la fabricación de dos unidades adicionales para pruebas.
Con el G300, Gulfstream refuerza su apuesta por una flota de nueva generación en la que la innovación tecnológica, la seguridad operativa y el confort de los pasajeros son los pilares fundamentales.










