GMV finalizó con éxito su participación en el proyecto «ZD-THRESHOLDS – Space System Impact Analysis of Zero Debris Orbital Clearance and Vulnerability Thresholds for Future Missions» financiado por la Agencia Espacial Europea (ESA), una iniciativa estratégica destinada a reforzar la capacidad de Europa para mantener un entorno orbital seguro, limpio y sostenible.
El proyecto se ha llevado a cabo en el marco de un consorcio liderado por THALES, al que GMV ha contribuido con su amplia experiencia en conciencia de la situación espacial (Space Situational Awareness o SSA), vigilancia y seguimiento espacial (Space Surveillance and Tracking o SST) y gestión del tráfico espacial (Space Traffic Management o STM) para apoyar los objetivos a largo plazo de la iniciativa «Zero Debris» de la ESA.
Financiado por la ESA en el marco de las actividades de descubrimiento, preparación y desarrollo tecnológico (Discovery, Preparation and Technology Development o DPTD), el proyecto sienta las bases analíticas para apoyar futuros conceptos de misión, decisiones de diseño de sistemas y la evolución de las políticas europeas de sostenibilidad espacial.
Este trabajo forma parte de la iniciativa «Zero Debris», cuyo objetivo es limitar de forma significativa la generación de residuos orbitales y lograr misiones espaciales neutras en residuos para 2030. Un elemento central de esta iniciativa es la «Zero Debris Charter», o «Carta Cero Residuos», un marco global impulsado por la comunidad que define principios compartidos y objetivos mensurables para reducir los residuos espaciales durante el ciclo de vida completo de las misiones. La Carta, a la que GMV se adhirió en 2024, está abierta a agencias espaciales, industria, instituciones de investigación y agentes comerciales.
El principal objetivo de ZD-THRESHOLDS ha consistido en analizar, cuantificar y evaluar el impacto de los requisitos de mitigación de residuos espaciales en futuras misiones, prestando especial atención a la desorbitación orbital y a la vulnerabilidad de las misiones espaciales. El proyecto ha abordado uno de los retos más críticos del sector espacial en la actualidad: garantizar la sostenibilidad de las misiones sin comprometer la seguridad, operatividad y resiliencia en regímenes orbitales cada vez más congestionados.
GMV ha desempeñado un papel clave en la evaluación de los requisitos de desorbitación, analizando su aplicabilidad, limitaciones e impacto en las futuras arquitecturas de misión. La compañía también ha llevado a cabo simulaciones avanzadas del entorno orbital para identificar umbrales y restricciones realistas, como la probabilidad de colisión acumulada máxima y los tiempos máximos de desorbitación tras la misión permitidos, y evaluar la evolución a largo plazo de los satélites activos y los residuos bajo diferentes escenarios operativos, y ha contribuido a la revisión de los métodos de verificación actuales y a la formulación de recomendaciones para la evolución futura de los marcos mitigación de desechos espaciales y «Zero Debris».Los resultados del proyecto suponen una valiosa aportación para las futuras misiones de la ESA y los programas espaciales europeos y ayudan a traducir los principios de la iniciativa «Zero Debris» en directrices operativas y de ingeniería aplicables.
Con su participación en ZD-THRESHOLDS, GMV refuerza su compromiso con la sostenibilidad espacial y las operaciones espaciales responsables. La empresa mantiene su respaldo a las iniciativas europeas e internacionales en materia de seguridad espacial, reducción de residuos y coordinación del tráfico orbital, aportando tecnologías y conocimientos que contribuyan a preservar el entorno espacial para las generaciones futuras.











