La industria aeronáutica española enfrenta una creciente necesidad de técnicos de mantenimiento de aeronaves (TMA), marcada por la expansión del transporte aéreo, la modernización de flotas y la jubilación de personal experimentado. Este colectivo desempeña un papel clave en la seguridad y operatividad de las aeronaves, y su escasez empieza a ser un desafío estratégico para aerolíneas, empresas de mantenimiento, reparación y revisión (MRO), así como fabricantes como Airbus y Boeing.
Según estimaciones de líderes del sector, serán necesarios más de 600.000 TMA a nivel global hasta 2040, mientras que la Agencia Europea de Seguridad Aérea (AESA) prevé que, en los próximos 10 años, Europa requerirá 85.000 técnicos, de los cuales 75.000 corresponderán a la aviación comercial y 10.000 a la privada. En España, la previsión apunta a la necesidad de entre 8.000 y 13.000 nuevos TMA en la próxima década, un promedio anual de 800 a 1.300, teniendo en cuenta tanto la sustitución de jubilaciones como el crecimiento del tráfico aéreo.
El país lideró en 2024 el número de vuelos comerciales en Europa, con 1,76 millones, y durante 2025 se sitúa en segunda posición por vuelos diarios, con unos 5.500 sobre un total de 31.000 en la red europea. Este peso relativo subraya la importancia de garantizar la disponibilidad de personal técnico cualificado para mantener la seguridad y eficiencia operativa.
La profesión de TMA se caracteriza por una alta especialización y responsabilidad, lo que se refleja en su remuneración. Los salarios iniciales para técnicos recién egresados oscilan entre 20.000 y 25.000 euros brutos anuales, mientras que aquellos con experiencia y licencias de mantenimiento aeronáutico (LMA) de EASA pueden alcanzar entre 50.000 y 70.000 euros, trabajando por horas. Además, se ofrecen beneficios adicionales como bonos por turnos nocturnos, formación pagada y oportunidades de especialización. La alta demanda frente a la limitada oferta convierte a estos profesionales en uno de los colectivos con mayor empleabilidad del sector.
La certificación reconocida por EASA es imprescindible para acceder a empleos de TMA en España. Centros de formación profesional como Aviation Group y Cithe proporcionan programas que combinan teoría y práctica mediante la Formación Dual, permitiendo a los alumnos adquirir experiencia directa en empresas del sector. Los programas formativos abarcan desde el montaje de estructuras y sistemas aeronáuticos hasta el mantenimiento de sistemas electrónicos y aviónicos, incluyendo la posibilidad de obtener la LMA, habilitación que permite trabajar en cualquier parte del mundo.
El sector también impulsa iniciativas como el curso de Iberia Mantenimiento dirigido a estudiantes de Formación Profesional de grado medio, con el objetivo de atraer y formar nuevos técnicos especializados en motores de turbina de aviación. La actualización constante es crucial, ya que los TMA deben adaptarse a la modernización de flotas, la digitalización de procesos y la aparición de nuevas tecnologías como los EVTOL y sistemas eléctricos.
El aumento del tráfico aéreo y la modernización de flotas son factores que incrementan la demanda de TMA, al igual que el relevo generacional, ya que el colectivo actual tiene una edad media elevada. Asimismo, se promueve la participación femenina en un sector tradicionalmente masculino.











