El Consejo de Administración de Brussels Airlines ha aprobado la incorporación de cinco nuevos Airbus A320neo, lo que elevará a 13 el número total de este modelo en la flota. Con esta decisión, la aerolínea reafirma su compromiso con la reducción de la huella medioambiental, la mejora de la experiencia de los pasajeros y un crecimiento sostenible y rentable.
Actualmente, la compañía opera cinco A320neo y espera recibir tres más en los próximos meses. La próxima entrega, procedente de la planta de Airbus en Toulouse, está prevista para noviembre. A estos se sumarán los cinco recién aprobados, cuyas entregas están programadas a partir de 2027.
Dorothea von Boxberg, consejera delegada de Brussels Airlines, subrayó que la empresa ha trabajado intensamente en alcanzar una estructura de costes que garantice la rentabilidad sostenida, lo que permite reinvertir en la modernización de la compañía. “El A320neo reduce nuestra huella medioambiental y ofrece una experiencia más agradable a los pasajeros. Estamos muy contentos de dar la bienvenida a más de estos aviones de última generación en nuestra flota”, señaló.
El A320neo aporta una mejora significativa en términos operativos y medioambientales: reduce hasta un 20% las emisiones de CO2 y genera un 50% menos de ruido respecto a los modelos anteriores. Además, incorpora compartimentos superiores de mayor capacidad, con un 40% más de espacio para equipaje de mano, lo que agiliza y facilita el proceso de embarque.
La aerolínea destinará la mayor parte de los nuevos aviones a sustituir unidades de generaciones anteriores, aunque uno de ellos estará enfocado a ampliar la flota. En la actualidad, Brussels Airlines despliega la familia A320 en su red de corto y medio radio.
El refuerzo en el segmento de corto recorrido se complementa con la expansión del largo radio. La compañía planea ampliar su flota intercontinental hasta 13 Airbus A330 y, a partir de 2027, introducir nuevas cabinas en todas sus rutas de largo alcance. Paralelamente, también prevé la renovación de su sala VIP en el aeropuerto de Bruselas, THE LOFT, que ha sido galardonada en varias ocasiones.
Con estas inversiones, Brussels Airlines consolida una estrategia que combina eficiencia operativa, compromiso medioambiental y la mejora de la experiencia del cliente, reforzando su posición dentro del mercado europeo.











