La compañía Boeing ha registrado ingresos de 16.900 millones de dólares en el segundo trimestre, con una pérdida por acción de 2,3 dólares debido principalmente a una menor entrega de aviones comerciales y pérdidas en los programas de desarrollo de defensa con precios fijos.
Dave Calhoun, presidente y CEO de Boeing, comentó que «a pesar de un trimestre desafiante, estamos haciendo avances significativos en el fortalecimiento de nuestro sistema de gestión de calidad y en la preparación de la empresa para el futuro. Estamos implementando nuestro plan integral de seguridad y calidad y hemos llegado a un acuerdo para adquirir Spirit AeroSystems. Aunque aún queda trabajo por hacer, los pasos que estamos tomando ayudarán a estabilizar nuestras operaciones y a asegurar que Boeing sea la compañía que el mundo necesita.»
El flujo de caja operativo negativo de 3.900 millones de dólares refleja las menores entregas comerciales y una desfavorable sincronización del capital de trabajo. A finales del trimestre, Boeing contaba con 12.600 millones de dólares en efectivo e inversiones en valores negociables, un aumento significativo comparado con los 7.500 millones de dólares al inicio del trimestre, impulsado por la emisión de 10.000 millones de dólares en nueva deuda, parcialmente compensada por el uso del flujo de caja libre.
La deuda total de la compañía ascendió a 57.900 millones de dólares, un aumento desde los 47.900 millones de dólares al inicio del trimestre debido a la emisión de nueva deuda. Boeing tiene acceso a líneas de crédito por 10.000 millones, las cuales aún no han sido utilizadas.
El total de la cartera de pedidos de la empresa al final del trimestre era de 516.000 millones de dólares. La división de Aviones Comerciales generó ingresos de 6.000 millones de dólares con un margen operativo negativo del 11,9%, reflejando principalmente las menores entregas y los costes elevados planificados, incluyendo investigación y desarrollo. Durante el trimestre, Boeing presentó su plan de seguridad y calidad a la Administración Federal de Aviación (FAA). El programa del 737 incrementó gradualmente su producción y aún prevé alcanzar 38 unidades mensuales para fin de año, mientras que el 787 mantiene sus planes de retorno a una producción de cinco unidades por mes.
La división de Defensa, Espacio y Seguridad registró ingresos de 6.000 millones de dólares con un margen operativo negativo del 15,2%, debido a pérdidas de 1.000 millones de dólares en ciertos programas de desarrollo con precios fijos, incluido el KC-46A, afectado por la desaceleración de la producción comercial y problemas en la cadena de suministro. El backlog de esta división ascendió a 59.000 millones, de los cuales el 31% corresponde a pedidos de clientes fuera de Estados Unidos.
Global Services reportó ingresos de 4.900 millones de dólares con un margen operativo del 17,8%, impulsado por un mayor volumen y mezcla comercial. Durante el trimestre, esta división aseguró un contrato logístico basado en rendimiento para los helicópteros Apache del Ejército de EEUU y contratos de servicio FliteDeck Pro con Hainan Airlines y Ryanair.
Entre otros aspectos, se incluyó un cargo de 244 millones de dólares relacionado con una multa a pagar al Departamento de Justicia de EEUU, sujeto a la aprobación de un acuerdo presentado en un tribunal federal.











