Astrobotic ha presentado su módulo lunar Griffin Mission One (Griffin-1), recientemente designado por la Nasa como Moon Base II, durante una visita a sus instalaciones de Pittsburgh en la que participaron representantes de la agencia estadounidense, autoridades gubernamentales y socios industriales. La compañía ha informado de que la nave se encuentra ya en la fase final de integración y mantiene su calendario para ser lanzada a finales de 2026.
El módulo está siendo desarrollado en el marco de la iniciativa Commercial Lunar Payload Services (CLPS) de la Nasa como apoyo al programa Moon Base. La misión transportará la mayor carga comercial enviada hasta ahora a la superficie lunar y servirá para demostrar las capacidades de Griffin como una plataforma de infraestructura capaz de entregar diferentes tipos de equipos, entre ellos vehículos de exploración, instrumentos científicos y sistemas de generación de energía basados en energía solar.
La presentación reunió a representantes de la industria espacial, del ámbito institucional y educativo. Entre los participantes figuraron Carlos García-Galán, responsable ejecutivo del programa Moon Base de la Nasa; Ryan Stephan, director interino de módulos de carga de la agencia; John Thornton, consejero delegado de Astrobotic; Matt Magaña, presidente de Defensa y Seguridad Nacional de Voyager; Kelly Randell, responsable de desarrollo de negocio de Astrolab; Justine Kasznica, presidenta fundadora de Keystone Space Collaborative; y la doctora Jimyse Brown, directora ejecutiva del Moonshot Museum.
El vehículo fue exhibido en la sala limpia de la instalación de integración de naves espaciales de Astrobotic, donde los equipos de ingeniería completan las últimas actividades de ensamblaje antes de iniciar una amplia campaña de ensayos ambientales.
Durante el acto, John Thornton destacó la relevancia del proyecto para la compañía. Según explicó, cuando Astrobotic fue fundada hace casi dos décadas, la idea de que un equipo ubicado en Pittsburgh pudiera desarrollar y operar uno de los mayores módulos lunares comerciales del mundo parecía extremadamente ambiciosa. En su opinión, Griffin representa hoy el resultado de años de trabajo conjunto para resolver complejos desafíos tecnológicos y constituye una pieza clave de los futuros sistemas de transporte y logística que permitirán ampliar la presencia humana más allá de la Tierra.
La misión incorpora ya varios instrumentos y cargas útiles. Entre ellos figura BEACON, una misión conjunta con Mission Control Space Services basada en la plataforma CubeRover. También se encuentra integrado LandCam-X, una carga útil de la Agencia Espacial Europea destinada a mejorar la precisión y la seguridad de los aterrizajes lunares.
La carga más voluminosa de la misión será el vehículo FLIP, desarrollado por Astrolab, cuya integración se realizará en las instalaciones de procesamiento de lanzamiento en Florida antes del despegue. Este rover contribuirá a demostrar capacidades de movilidad, logística y operaciones autónomas sobre la superficie lunar consideradas esenciales por la Nasa para el desarrollo de futuros vehículos lunares y para el establecimiento de una presencia sostenida en la Luna.
Jaret Matthews, fundador y consejero delegado de Astrolab, subrayó que el aterrizaje en la Luna constituye únicamente el primer paso de un objetivo más amplio. A su juicio, una presencia permanente requiere la capacidad de transportar cargas, instrumentos, recursos y, en el futuro, astronautas a través de la superficie lunar. En este contexto, FLIP permitirá validar tecnologías de movilidad y autonomía consideradas fundamentales para futuras infraestructuras lunares.
Próxima fase: ensayos ambientales
Tras completar las actividades de integración en Pittsburgh, Griffin-1 será trasladado a California para iniciar una campaña de ensayos ambientales. Durante estas pruebas, la nave será sometida a diferentes procesos de cualificación y aceptación destinados a verificar su capacidad para soportar las condiciones del lanzamiento, el vuelo espacial y las operaciones en el entorno lunar.
Estos ensayos representan la continuación de años de pruebas a nivel de componentes y subsistemas, así como de actividades de análisis, simulación y desarrollo de prototipos realizadas durante las fases de diseño y fabricación.
Nick Newell, director de Programas Espaciales de Astrobotic, señaló que la integración completa de la nave supone un importante hito para la misión y para los cientos de ingenieros, técnicos y socios que han participado en su desarrollo. Según explicó, la campaña de ensayos permitirá confirmar que el vehículo integrado está preparado para afrontar las exigencias del lanzamiento y del viaje hasta la Luna.
Por su parte, Matt Magaña, presidente de Espacio, Defensa y Seguridad Nacional de Voyager Technologies, afirmó que la culminación de la integración de Griffin constituye un momento especialmente significativo para Astrobotic y un nuevo paso hacia el objetivo compartido de establecer una presencia humana sostenida en la Luna y más allá.
Una vez completados los ensayos ambientales, Griffin-1 será enviado a Cabo Cañaveral, en Florida, para las últimas actividades de preparación del lanzamiento. Tras la incorporación definitiva del rover FLIP, el despegue está programado para finales de 2026.
Después de separarse del lanzador, la misión será controlada desde el Centro de Control de Misiones de Astrobotic en Pittsburgh. Desde allí, los equipos supervisarán todas las fases del vuelo, incluido el tránsito hacia la Luna, las operaciones de aterrizaje y la gestión de las cargas útiles una vez que el módulo alcance la superficie lunar.











