Airbus ha expresado su respaldo a una solución dividida para el programa del Sistema Aéreo de Combate del Futuro (FCAS) ante la crisis persistente entre los socios industriales, posicionándose a favor de desarrollar dos cazas distintos si así lo requieren los gobiernos.
Esta posición responde a las crecientes tensiones con Dassault Aviation, el socio francés encargado del diseño del caza de nueva generación (NGF), y busca desbloquear el estancado proyecto europeo, según ha indicado este jueves el CEO de Airbus, Guillaume Faury, durante la presentación de resultados financieros de 2025, según informa la agencia Reuters.
«Creemos que el estancamiento de un único pilar no debe poner en peligro todo el futuro de esta capacidad europea de alta tecnología, que reforzará nuestra defensa colectiva», dijo Faury. «Si nuestros clientes lo exigen, apoyaríamos una solución de dos cazas y nos comprometemos a desempeñar un papel de liderazgo».
Estas declaraciones se producen tras el cuestionamiento de Alemania sobre el FCAS, hecho público el día anterior por el canciller Friedich Merz, quien se planteaba si desarrollar un caza tripulado de sexta generación sigue teniendo sentido para la fuerza aérea de su país.
Airbus considera ahora una «buena opción» que el componente principal del FCAS se divida en dos proyectos distintos debido a los requisitos incompatibles entre Francia y Alemania. Bajo este nuevo enfoque, el proyecto se dividiría con un diseño francés liderado por Dassault y un diseño alemán/español liderado por Airbus.
El comité de empresa de Airbus en Alemania y el sindicato IG Metall respaldan la idea de romper con Dassault y buscar nuevos socios, presionando a Berlín para que reevalúe el proyecto.
Aunque Francia ha defendido la continuidad del programa en su forma original, los desafíos en la gestión de los requisitos y la soberanía industrial han llevado a esta situación. La decisión final sobre el futuro del FCAS ahora descansa en los Gobiernos de Berlín, París y Madrid.











