Boeing y Avolon han formalizado un pedido de 140 aviones 737-10, la mayor compra de este modelo realizada hasta ahora por una compañía de arrendamiento aeronáutico. El acuerdo eleva a más de 240 las unidades 737 MAX pendientes de entrega a Avolon y refuerza su capacidad para atender la demanda de las aerolíneas de aviones de pasillo único de mayor tamaño.
La operación se enmarca en el creciente interés de las compañías de leasing por este segmento. En lo que va de 2026, los arrendadores han realizado pedidos en firme de más de 230 Boeing 737-10, una cifra que multiplica por cinco la cartera de encargos que mantenían para la variante de mayor tamaño de la familia 737 MAX al cierre de 2025.
Con esta incorporación, Avolon podrá responder a la demanda de aviones de pasillo único con mayor capacidad y aprovechar la versatilidad de la familia 737. Su consejero delegado, Andy Cronin, destaca que el acuerdo refuerza la cartera de entregas a largo plazo de la compañía y su capacidad para acompañar el crecimiento de las aerolíneas y la renovación de sus flotas durante la próxima década. «El 737-10 combina una economía operativa sobresaliente con la capacidad que las aerolíneas necesitan cada vez más, lo que lo convierte en uno de los aviones más atractivos de su categoría», señala Cronin, que también subraya el fortalecimiento de la relación de larga duración entre Avolon y Boeing.
Un modelo estratégico para los arrendadores
La familia 737 ocupa una posición destacada en las carteras de las compañías de leasing, gracias a su amplia base de clientes y a sus bajos costes operativos. Según Boeing, estos aviones representan aproximadamente el 30% de todas las aeronaves financiadas.
Brad McMullen, vicepresidente sénior de Ventas y Marketing Comercial de Boeing, considera que la creciente cartera de 737 MAX de Avolon permitirá a sus clientes renovar sus flotas con aviones capaces de reducir las emisiones y los costes de operación, mejorar la rentabilidad de las rutas y contribuir a los objetivos de sostenibilidad a largo plazo.
El directivo apunta, además, que las perspectivas de crecimiento del tráfico aéreo respaldan la demanda de estos modelos y la ampliación de las carteras de aviones de pasillo único de los arrendadores.
El Boeing 737-10 ofrece, según el fabricante, la mejor economía por asiento de todos los aviones de pasillo único. Su configuración permite transportar hasta 230 pasajeros y cuenta con un alcance de 3.100 millas náuticas, equivalentes a 5.740 kilómetros.
Boeing vincula el interés de los arrendadores por este tipo de aeronaves a las previsiones de crecimiento del tráfico de pasajeros, que apuntan a un aumento anual del 4% durante los próximos 20 años. En este contexto, las compañías de leasing están ampliando su oferta de aviones de pasillo único para responder a las necesidades de las aerolíneas.
En conjunto, los arrendadores han encargado más de 1.450 aviones 737 MAX, lo que representa alrededor del 20% de la cartera de pedidos pendiente de Boeing.











