Un Boeing 737-800 de la compañía aérea australiana Qantas con 160 pasajeros a bordo en vuelo de Queenstown, en Nueva Zelanda, a Sidney el pasado sábado, fue desviado al aeropuerto de Christchurch al detectar llamas en uno de sus motores.
La aerolínea confirmo que uno de sus vuelos a Sidney “experimentó un posible problema en el motor tras despegar de Queenstown, por lo que la aeronave se desvió a Christchurch. Nuestros pilotos están altamente capacitados para gestionar este tipo de situaciones y el avión aterrizó sin incidentes”.
Posteriores informes indicaban que el incidente se debió al impacto de un ave cuando el avión despegó del aeropuerto de Queenstown. Los servicios de emergencia esperaban en la pista del aeropuerto de Christchurch cuando aterrizó el avión y los pasajeros desembarcaron con normalidad.











