El Larga Marcha 12B ha completado con éxito su vuelo inaugural con el lanzamiento del décimo lote de satélites de la constelación Qianfan, consolidándose como uno de los nuevos vectores de alta capacidad desarrollados por China para misiones de despliegue de redes de internet a gran escala.
El despegue se produjo a las 16:40 del 1 de junio desde la Zona de Pruebas de Innovación Aeroespacial Comercial de Dongfeng, enviando la carga a sus órbitas predeterminadas en una misión que confirma la entrada en operación de este nuevo lanzador de la familia Larga Marcha.
Desarrollado por China Commercial Rocket Company, filial de China Aerospace Science and Technology Corporation, el Larga Marcha 12B es un vehículo de lanzamiento reutilizable de nueva generación diseñado para responder a las necesidades de lanzamiento comercial asociadas a grandes constelaciones. El cohete presenta una configuración de dos etapas con un solo núcleo, un diámetro de 4,37 metros, un carenado de 5,2 metros y una longitud total de aproximadamente 72 metros.
En términos de propulsión, la primera etapa está equipada con nueve motores de oxígeno líquido-queroseno YF-102R, mientras que la segunda incorpora un motor de oxígeno líquido-queroseno de gran altitud YF-102RV. Esta arquitectura le permite alcanzar una capacidad de carga útil en órbita terrestre baja de alrededor de 20 toneladas, situándolo en la categoría de lanzadores de alta capacidad orientados a misiones múltiples y complejas.
El diseño del Larga Marcha 12B busca combinar alto rendimiento con eficiencia operativa, integrando una plataforma pensada para la iteración tecnológica y la adaptación progresiva a distintos perfiles de misión. En esta primera misión no se realizó la prueba de recuperación de la primera etapa, prevista para fases posteriores del programa.
La infraestructura de lanzamiento utilizada en este vuelo ha sido desarrollada por la propia China Commercial Rocket Company, constituyendo su primera plataforma de lanzamiento de fabricación propia. Está diseñada para soportar vehículos con empujes de despegue de hasta 1.000 toneladas y diámetros de cuatro metros, además de permitir la validación en vuelo de mejoras evolutivas del sistema.
El programa del Larga Marcha 12B se enmarca en un enfoque de desarrollo industrial basado en ciclos de mejora continua, con el objetivo de optimizar costes y aumentar la fiabilidad operativa de cara a futuras misiones de despliegue de constelaciones. Su entrada en servicio refuerza la capacidad de acceso al espacio para grandes redes satelitales y marca un nuevo hito en la evolución de los lanzadores comerciales de alta capacidad en China.











