La Comisión Europea ha iniciado una consulta pública en la que invita a todas las partes interesadas a presentar sus observaciones sobre su proyecto de Directrices revisadas sobre ayudas estatales al sector del transporte aéreo. Estas directrices sustituirán a las Directrices vigentes, que se adoptaron en 2014. Se invita a las partes interesadas a responder a la consulta pública hasta el 11 de junio de 2026.
Las Directrices de aviación de 2014 establecen las condiciones en las que determinadas ayudas estatales a compañías aéreas y aeropuertos pueden declararse conformes con las normas de la UE, sobre la base del artículo 107, apartado 3, letra c), del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (TFUE).
El proyecto de Directrices revisadas actualiza este marco, al haber experimentado el sector una transformación significativa desde 2014. El crecimiento continuo, los ambiciosos objetivos de descarbonización y retos como la pandemia de Covid-19 y la crisis energética exigen un planteamiento modernizado en materia de normas sobre ayudas estatales en el sector de la aviación.
El proyecto de Directrices revisadas se complementará con otras normas sobre ayudas estatales, incluido el nuevo Reglamento general de exención por categorías (RGEC), cuya adopción está prevista para finales de 2026.
Los cambios propuestos aportan varias actualizaciones fundamentales que se ajustan a las novedades producidas desde 2014. Se refieren a los tipos de ayudas siguientes:
Ayudas a los aeropuertos
– Las ayudas de funcionamiento serán posibles para los aeropuertos con menos de un millón de pasajeros anuales. Se espera que los aeropuertos con más pasajeros cubran sus propios costes de funcionamiento.
– Por lo general, no se prevé que los aeropuertos con hasta medio millón de pasajeros anuales sean viables sin ayudas públicas, pero solo representan una pequeña parte del tráfico de pasajeros dentro de la UE, por lo que suelen tener una incidencia limitada en la competencia. En este contexto, la Comisión propone eximir por categorías las ayudas de funcionamiento a los aeropuertos con hasta 500 000 pasajeros anuales en virtud del nuevo RGEC, cuya adopción está prevista en 2026.
– Los aeropuertos con una cifra de pasajeros de entre medio millón y un millón suelen tener unos niveles de tránsito muy inferiores a los que tenían antes de la pandemia. Si bien la Comisión considera que son lo suficientemente grandes como para ser rentables, reconoce que, debido a las perturbaciones externas de los últimos años, podrían necesitar más tiempo para ofrecer rentabilidad. Por lo tanto, la Comisión considera justificado permitir ayudas de funcionamiento a aeropuertos con hasta 1 millón de pasajeros anuales durante un período transitorio de cinco años.
– Serían posibles ayudas a la inversión para aeropuertos con hasta tres millones de pasajeros anuales, en lugar de cinco millones, como en las Directrices de aviación de 2014 y sujetas a condiciones ecológicas cuando se cree nueva capacidad.
– Una revisión y simplificación del análisis de los posibles efectos distorsionadores de la ayuda estatal en los aeropuertos vecinos, que forma parte de la evaluación cuando se notifica la ayuda. Este análisis abarcaría los efectos de la ayuda estatal en una zona geográfica más amplia en torno del aeropuerto receptor de la ayuda que con arreglo a las normas de 2014. El propio análisis también se racionaliza para hacer más sencilla la evaluación.
– Ya no estarán autorizadas las ayudas de puesta en marcha para abrir nuevas rutas. Las ayudas de puesta en marcha previstas en las Directrices de aviación de 2014 se han utilizado rara vez. El sector del transporte aéreo abrió muchas rutas nuevas sin necesidad de ellas. En un mercado del transporte aéreo plenamente liberalizado en la UE, se espera que las compañías aéreas asuman el riesgo de abrir nuevas rutas.
La Comisión señala que, en el marco del Pacto Verde Europeo, se espera que el sector del transporte reduzca sus emisiones en un 90% de aquí a 2050 y que el transporte aéreo debe contribuir a dicha reducción. A tal efecto, el sector del transporte aéreo puede beneficiarse de medidas específicas de ayuda estatal para la descarbonización, disponibles en virtud de normas vigentes como las Directrices sobre ayudas estatales en materia de clima, protección del medio ambiente y energía, el próximo RGEC y el Marco de ayudas estatales del Pacto por una Industria Limpia. Para aclarar la manera en que se aplican estas normas al transporte aéreo, la Comisión publicará un documento de orientación específico junto con las Directrices revisadas definitivas.











