La participación activa de las pequeñas y medianas empresas se perfila como un elemento decisivo para consolidar la soberanía tecnológica en España, especialmente en ámbitos estratégicos como el aeroespacial y la defensa. Así lo pusieron de manifiesto distintos expertos durante una jornada celebrada en la Universitat Politècnica de València, en la que se destacó la necesidad de fortalecer el papel de las pymes dentro del ecosistema industrial y tecnológico.
El encuentro, organizado con la participación del Consorcio Espacial Valenciano y la empresa ACORDE, sirvió para analizar los retos actuales del sector y subrayar la importancia de conectar de forma más eficaz la investigación con la industria. En este contexto, el presidente del Consorcio Espacial Valenciano, Vicente Boria, puso en valor las capacidades existentes en la Comunitat Valenciana en materia de I+D+i, destacando desde infraestructuras de ensayo hasta el desarrollo de componentes críticos.
“España y la Comunitat Valenciana cuentan con un ecosistema investigador y tecnológico de primer nivel, pero es fundamental fortalecer la conexión entre investigación, industria y pymes para transformar ese conocimiento en capacidades reales dentro del sector espacial”, afirmó Boria durante su intervención.
El Consorcio Espacial Valenciano, con sede en la Universitat Politècnica de València, desarrolla ensayos tanto para la Agencia Espacial Europea como para empresas nacionales, incluidas pymes, lo que refuerza su papel como puente entre el ámbito científico y el tejido empresarial.
Por su parte, el CEO de ACORDE, Manuel Lobeira, incidió en la relevancia estratégica de las pymes tecnológicas como motor de innovación. Durante la jornada, defendió que su participación no solo impulsa el desarrollo tecnológico, sino que resulta imprescindible para garantizar la autonomía estratégica. “Las pymes tecnológicas son fundamentales para la soberanía tecnológica española”, señaló.
Lobeira fue más allá al advertir de las consecuencias de no integrar adecuadamente a estas empresas en el ecosistema industrial. “Sin un tejido sólido de pymes tecnológicas, no es posible garantizar una verdadera soberanía estratégica. Es fundamental facilitar su acceso a programas, integrarlas en las cadenas de valor europeas y reforzar la colaboración entre industria, defensa e instituciones para no quedar rezagados”, explicó.
El evento también abordó el papel de la cooperación entre distintos ámbitos, defensa, tecnología, universidad e industria, como elemento clave para afrontar los desafíos futuros. Los participantes coincidieron en que esta colaboración transversal sigue siendo el principal motor para avanzar en sectores de alta complejidad, como el espacio o la seguridad.
En un contexto internacional marcado por la creciente competencia tecnológica y la necesidad de autonomía estratégica, el refuerzo del tejido empresarial, especialmente de las pymes, aparece como una prioridad. Su capacidad para innovar, adaptarse y aportar soluciones especializadas las sitúa en una posición relevante dentro de las cadenas de valor del sector aeroespacial.
La jornada celebrada en Valencia pone de relieve que, más allá de las grandes compañías, el futuro de la industria pasa por un modelo más integrado, en el que las pymes desempeñen un papel protagonista en el desarrollo de capacidades tecnológicas propias.











