La Nasa ha dado luz verde al inicio de la fase de implementación del proyecto Rosalind Franklin Support and Augmentation (ROSA), reforzando así su colaboración con la misión Rosalind Franklin liderada por la Agencia Espacial Europea (ESA).
Dentro de este programa conjunto, la ESA asume la responsabilidad principal de la misión, incluyendo el desarrollo de la nave espacial, el módulo portador, la plataforma de aterrizaje, el rover y las operaciones en superficie. Por su parte, la Nasa aportará una serie de sistemas críticos y servicios que complementarán la arquitectura de la misión.
Prevista para su lanzamiento en 2028, Rosalind Franklin será la primera misión rover en Marte diseñada para buscar indicios de vida pasada o presente bajo la superficie del planeta rojo. En este contexto, el proyecto ROSA proporcionará elementos clave como el servicio de lanzamiento, motores de frenado para la plataforma de aterrizaje y unidades calefactoras de radioisótopos destinadas a los sistemas internos del rover.
Además, la contribución de la agencia estadounidense incluye electrónica especializada y un espectrómetro de masas de última generación que formará parte del instrumento científico encargado de analizar moléculas orgánicas en Marte. Este equipo buscará los componentes básicos de la vida en muestras recogidas en el lugar de aterrizaje, Oxia Planum.
El desarrollo del proyecto ROSA se apoya en el Memorando de Entendimiento firmado entre la Nasa y la ESA a principios de 2024, que formalizó la ampliación de la participación estadounidense en el rover Rosalind Franklin dentro del programa ExoMars. Posteriormente, ese mismo año, la revisión KDP-A/B autorizó el inicio de la fase B de formulación del proyecto, que superó con éxito los criterios establecidos en su Preliminary Design Review.
En el ámbito del lanzamiento, la Nasa ha seleccionado el cohete Falcon Heavy de SpaceX, que despegará desde el Complejo de Lanzamiento 39A del Centro Espacial Kennedy, en Florida. La misión contempla una ventana de lanzamiento no antes de finales de 2028.
El servicio de lanzamiento será gestionado por el Launch Services Program de la Nasa, que ha adjudicado esta tarea mediante un contrato de precio fijo dentro del marco NASA Launch Services II, en el que se establecen pedidos bajo demanda.
Con este avance, ambas agencias consolidan su cooperación en una de las misiones científicas más ambiciosas hacia Marte, centrada en la exploración del subsuelo como vía para detectar posibles huellas de vida.











