Boeing ha presentado en España el proyecto VARIANT (Validation of AiRspace Integration Applications and New Technologies), una iniciativa de investigación industrial orientada a facilitar la integración segura, eficiente y escalable de aeronaves eléctricas y autónomas de nueva generación en el espacio aéreo actual y futuro.
El anuncio, realizado este 16 de abril de 2026 en Madrid, sitúa a Boeing Aerospace Spain al frente de un consorcio que reúne a ANZEN Engineering, AI Methods y QCentroid Labs. El proyecto cuenta además con la participación, como subcontratistas, de la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M), ENAIRE, la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) y CRIDA.
VARIANT está parcialmente financiado por la Subdirección General de Innovación Tecnológica de la Comunidad de Madrid, dentro de una convocatoria pública de la Consejería de Educación, en el marco de apoyo a proyectos de investigación y desarrollo tecnológico.
El programa se centra en el ámbito de la movilidad aérea innovadora (IAM, por sus siglas en inglés), que engloba aeronaves eléctricas de despegue y aterrizaje vertical (eVTOL) diseñadas para operar a baja altitud en entornos urbanos y suburbanos. El objetivo es validar conceptos operativos, sistemas en tierra y tecnologías asociadas mediante simulación, pruebas de laboratorio y ensayos de alta fidelidad.
Durante la presentación, Eduardo Carrillo de Albornoz, director general de Boeing Engineering and Technology Innovation Europe, subrayó el alcance estratégico de la iniciativa. “El programa VARIANT supone un paso crítico en la preparación del espacio aéreo para la movilidad del futuro”, señaló. “Al validar los aviones y los sistemas en tierra en conjunto conseguiremos garantizar que las operaciones de vehículos eléctricos y autónomos se integren de forma segura y eficiente, para aportar valor a las comunidades y habilitar nuevos medios de transporte”.
Uno de los ejes centrales del proyecto es el desarrollo de nuevos procedimientos operativos y servicios automatizados de gestión del tráfico aéreo orientados a las operaciones en vertipuertos, infraestructuras clave en el despliegue de la movilidad aérea avanzada.
Desde ANZEN Engineering, su consejero delegado, Pablo de la Cruz, destacó el papel de la ingeniería de seguridad en este proceso de integración. “El proyecto representa una oportunidad excelente para validar los requisitos, las interfaces y los marcos de aseguramiento necesarios para integrar las operaciones en vertipuertos y de movilidad aérea innovadora (IAM) en el sistema de espacio aéreo existente, con el nivel de rigor que exigirán los futuros servicios certificables”, explicó.
La dimensión tecnológica del consorcio incorpora también la aportación de QCentroid Labs, centrada en la evaluación de nuevas aproximaciones computacionales para la gestión del tráfico aéreo. Su consejero delegado, Carlos Kuchkovsky, enmarcó el reto como un problema de alta complejidad. “Integrar aviones eléctricos y autónomos en el espacio aéreo urbano compartido es, en esencia, un reto computacional de gran complejidad”, afirmó. “QCentroid aporta un marco sistemático para evaluar en qué aspectos la computación cuántica e híbrida puede mejorar la gestión del tráfico aéreo de forma significativa”.
Por su parte, AI Methods contribuirá al proyecto con capacidades de análisis meteorológico avanzado basado en inteligencia artificial. Su consejero delegado, Aniel Jardines, destacó el papel de la predicción de alta resolución en tiempo real como soporte a las operaciones. “Nuestro objetivo en este proyecto es proporcionar previsiones de alta resolución y en tiempo real como apoyo para que las operaciones de IAM y U-space sean seguras y eficientes”, señaló.

Más allá de los sistemas embarcados y de simulación, VARIANT incorpora también el desarrollo de capacidades en tierra vinculadas a la vigilancia del tráfico aéreo, la monitorización de fenómenos meteorológicos locales, la gestión de recursos en vertipuertos y la detección de suplantación de señal GNSS.
Estas líneas de trabajo se alinean con la estrategia de SkyGrid, filial de Boeing centrada en la gestión digital del espacio aéreo. Desde la compañía, su consejero delegado, Jia Xu, subrayó la importancia de la infraestructura terrestre en la seguridad de las operaciones autónomas. “La seguridad de las operaciones de aviones autónomos depende de una adecuada conciencia situacional, de la resiliencia en posicionamiento y sincronización temporal, así como de una gestión e integración inteligentes de la infraestructura aeroportuaria”, afirmó. “VARIANT acelera el desarrollo y la validación de estos servicios en tierra para entornos de alta densidad y baja altitud”.
Con esta iniciativa, el consorcio busca avanzar en la validación de tecnologías clave para la futura integración de la movilidad aérea innovadora en entornos urbanos, en un contexto de creciente desarrollo de soluciones eléctricas y autónomas para la aviación de baja altitud.











