La Agencia Espacial Europea (ESA) ha logrado un hito europeo con el satélite Celeste, al transmitir con éxito una señal de navegación desde la órbita terrestre baja, tras el lanzamiento de los primeros satélites de la misión el 28 de marzo. En la mañana del miércoles 8 de abril, equipos de la ESA y de la industria, reunidos en el Laboratorio de Navegación de la ESA en ESTEC, recibieron la primera señal de navegación de la misión Celeste.
Se trata de un hito histórico en el ámbito de la navegación, posicionamiento y sincronización (PNT) europea. Emitida desde el satélite Celeste IOD-1, desarrollado conjuntamente por GMV y Alén Space, esta señal es el primer mensaje de navegación de doble frecuencia en las bandas L y S, y el primero enviado desde un satélite europeo en órbita terrestre baja. En los próximos días se realizará una transmisión desde el satélite Celeste IOD-2.
Las señales de navegación enviadas desde la órbita terrestre baja se benefician de una mayor potencia, una nueva dinámica y una geometría de alcance adicional. Esto las convierte en un valioso complemento para los sistemas existentes en órbita terrestre media y mejora la resiliencia, la robustez, la disponibilidad y la puntualidad generales, especialmente en entornos exigentes como las zonas urbanas densamente pobladas.
«Ver a Celeste alcanzar su primer hito, tan solo unos días después de su lanzamiento, es un momento que recordaremos en los años venideros. Este es un primer paso en una misión que busca demostrar cómo una constelación de satélites de navegación en órbita terrestre baja puede satisfacer mejor las necesidades actuales y futuras de los usuarios, complementando el sistema Galileo europeo actual en órbita terrestre media», explica Roberto Prieto-Cerdeira, director del programa Celeste de la ESA.
Los dos primeros satélites IOD del programe Celeste, construidos por GMV y Thales Alenia Space respectivamente, se lanzaron el 28 de marzo desde el Complejo de Lanzamiento 1 de Rocket Lab en Mahia, Nueva Zelanda. La separación del lanzador tuvo lugar aproximadamente una hora después, dando inicio a la fase de operaciones iniciales (LEOP) y puesta en servicio, realizada para el satélite IOD-1 por un equipo integrado de GMV y Alén Space desde el centro de control de misión de Tres Cantos.
Este primer logro se produce en el marco de la fase de puesta en servicio y pruebas en órbita de los satélites. A principios de abril, pocos días después de su lanzamiento el 28 de marzo, los satélites completaron su fase de lanzamiento y operaciones iniciales, y fueron declarados oficialmente aptos para su vida en órbita. Actualmente, se están realizando comprobaciones para verificar que todos los subsistemas vitales, desde la propulsión hasta el control de actitud y órbita, estén listos.
Estas transmisiones de señales también contribuyen a la puesta en uso de las frecuencias requeridas en las bandas L y S para futuras misiones operativas europeas LEO-PNT, además de cumplir con otros compromisos regulatorios y de compatibilidad de acuerdo con las regulaciones de la Unión Internacional de Telecomunicaciones.
Celeste constituye un elemento clave de uno de los tres pilares fundamentales de la nueva iniciativa europea de resiliencia espacial (ERS) de la ESA. ERS tiene como objetivo abordar las necesidades críticas de seguridad y resiliencia de los Estados miembros, al tiempo que sienta las bases para las futuras capacidades espaciales estratégicas europeas.
Los resultados de la misión Celeste allanarán el camino para un sistema europeo de posicionamiento, navegación y sincronización (PNT) multicapa, preparando a la industria europea y respaldando la decisión de la Unión Europea de contar con su propia capa de navegación operativa en órbita terrestre baja (LEO), complementando a Galileo y EGNOS.











