Space Norway ha firmado un contrato con SpaceX para el lanzamiento del nuevo satélite de comunicaciones THOR 8 a órbita geoestacionaria a bordo de un cohete Falcon 9 en 2027. La misión reforzará la capacidad de comunicaciones de la compañía tanto para clientes gubernamentales como comerciales, en el marco de su estrategia de expansión de servicios en múltiples órbitas.
Peter Olsen, director de la División Satcom de Space Norway, destacó que “el servicio de lanzamiento de Falcon 9 fue seleccionado tras un proceso competitivo. SpaceX tiene un historial impresionante de lanzamientos, y confiamos en sus servicios fiables para THOR 8, al igual que hicimos con el exitoso lanzamiento de los dos satélites ASBM el año pasado.”
Por parte de SpaceX, Stephanie Bednarek, vicepresidenta de Ventas Comerciales, subrayó que “estamos orgullosos de la confianza que Space Norway deposita en SpaceX y en Falcon 9 para llevar con seguridad su satélite THOR 8 a órbita. Esperamos con interés esta emocionante misión.”
SpaceX fue la primera compañía en comercializar la reutilización de cohetes, acumulando hasta la fecha más de 500 lanzamientos y recuperaciones exitosas de la primera etapa del Falcon.
El THOR 8 reemplazará a satélites antiguos próximos a retirarse y ofrecerá mayor capacidad y servicios para clientes de datos y radiodifusión. Como parte de la estrategia multi-órbita de Space Norway, complementará activos en LEO, GEO y HEO, ampliando la cobertura y diversificando la oferta.
El satélite será operado desde Oslo, donde la compañía está adaptando sus instalaciones de operaciones y telepuertos para integrar la nueva infraestructura. La francesa Thales Alenia Space lidera la fabricación del THOR 8, con personal de Space Norway supervisando el proceso directamente en las instalaciones de producción.
El satélite contará con dos cargas útiles dedicadas a radiodifusión para Europa y los países nórdicos, además de capacidad para servicios de datos destinados a clientes comerciales y gubernamentales. Intelsat ya ha asegurado su uso para radiodifusión durante toda la vida útil del satélite, estimada en al menos 15 años.











