El Cabildo Insular de Tenerife ha dado un paso histórico en su estrategia de protección y seguridad con la aprobación del proyecto “Constelación de Satélites Islas Canarias” (CIC), la iniciativa más ambiciosa de este tipo en el ámbito estatal. La red estará compuesta por ocho satélites diseñados, fabricados, lanzados y operados desde la propia isla, con el objetivo de garantizar una vigilancia continua, 24 horas al día, los 365 días del año.
La presidenta del Cabildo, Rosa Dávila, subrayó la trascendencia del proyecto explicando que “supone un avance vanguardista y decidido para completar la seguridad de Tenerife. Un hito sin precedentes que no solo representa una apuesta por la ciencia y la innovación, sino también por la seguridad, la sostenibilidad y la capacidad de tomar decisiones más precisas para proteger lo que más queremos: nuestro territorio y nuestra gente”.
La puesta en marcha de esta constelación se enmarca dentro de la estrategia de seguridad y protección de la isla, diseñada ante el incremento de riesgos derivados tanto del cambio climático como de emergencias naturales o antrópicas. La monitorización continua permitirá disponer de información actualizada para evaluar variables críticas en ámbitos forestales, agrícolas, hídricos y urbanos, así como optimizar la gestión de los recursos y la planificación territorial.
Además, esta infraestructura tecnológica facilitará la prevención y respuesta rápida ante situaciones de emergencia, desde incendios forestales hasta fenómenos meteorológicos adversos, mejorando la capacidad de reacción de las autoridades y reduciendo los riesgos para la población y el medio ambiente.
El consejero de Innovación, Juan José Martínez, destacó que este proyecto “nos coloca en una posición privilegiada, no solo como usuarios, sino como desarrolladores de tecnología espacial”, y recalcó su potencial para “generar empleo cualificado, atraer inversión y apostar por el talento canario”, impulsando un modelo productivo más diversificado y basado en sectores de alto valor añadido.
Tecnología avanzada para observación terrestre
La constelación CIC contará con ocho satélites de órbita baja dedicados a la observación terrestre. El Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), a través de su división IACTEC-Espacio y del “Convenio para el Desarrollo Tecnológico de Tenerife”, será responsable del diseño, desarrollo y gestión del proyecto.
Cada satélite podrá integrar hasta tres cargas útiles de observación: una cámara en espectro visible e infrarrojo cercano (VNIR), otra en infrarrojo de onda corta (SWIR) y una en infrarrojo térmico (TIR). Entre estos instrumentos destaca la cámara hiperespectral DRAGO-3, heredera de las exitosas DRAGO-1 y DRAGO-2, desarrollada por el IAC junto al Cabildo. Este sensor permitirá obtener imágenes de alta precisión con aplicaciones directas en la gestión del territorio y en la respuesta ante emergencias.
El proyecto incluye, por primera vez, que Tenerife sea sede del lanzamiento de los satélites y que el control de las operaciones se lleve a cabo íntegramente desde la isla. Se contempla también un plan para el desorbitado al final de la vida útil de cada satélite, garantizando así la sostenibilidad de la misión.
El presupuesto total del proyecto asciende a 21,34 millones de euros, distribuidos a lo largo de seis años, con financiación prevista en los presupuestos insulares desde 2026 hasta 2031. Con esta iniciativa, Tenerife se posiciona como referente en innovación tecnológica y seguridad, combinando desarrollo científico, protección ambiental y modernización económica bajo una misma estrategia espacial.











