España es el principal contribuyente a la misión Proba-3 de la ESA, cuyo lanzamiento está previsto para finales de este año, aportando cerca del 40% del presupuesto. En concreto, Proba-3 supone una financiación estimada de alrededor de 50 millones de euros para la industria española, según informa el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades (MICIU). El coste total de la misión es de 200 millones de euros.
El MICIU, a través del Centro para el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (CDTI), habilitó la financiación de la participación industrial española en este proyecto, a través del Programa General de Tecnología de Apoyo (General Support Technology Programme, GSTP) de la ESA. Esto permitió a la empresa Sener, liderar y desarrollar un proyecto de demostración tecnológica en el que además participan otras empresas españolas como Airbus Defence and Space en España, GMV Space and Defence y Deimos.
Las empresas de España realizan algunas de las funciones más relevantes de la misión y con mayor interés tecnológico, como liderar el diseño global, desarrollar los algoritmos de navegación, o diseñar un satélite completo. Actualmente, la Agencia Espacial Española (AEE) asume todas las competencias del CDTI en espacio y continúa el apoyo a la industria española para el desarrollo de esta y otras iniciativas.
Proba-3 es la tercera misión de la ESA de la serie PROBA (PRoject for On-Board Autonomy) para demostrar en órbita nuevas tecnologías avanzadas espaciales. En este caso, la misión también incluye un instrumento científico, un coronógrafo, para realizar observaciones de la corona del Sol. Esta misión espacial de la ESA tiene como objetivo realizar un vuelo en formación entre dos plataformas espaciales, demostrando la viabilidad de tecnologías esenciales para, por ejemplo, el desarrollo de grandes telescopios con componentes separados.
Esta innovadora estrategia permitirá mantener con exactitud y estabilidad la posición y distancia relativa entre elementos críticos, como lentes y detectores, lo que podría cambiar la manera en que se construyen los instrumentos de observación espacial, promoviendo estructuras más simples y económicas.
La misión estará compuesta por dos satélites: Occulter y Coronagraph, que volarán a una distancia de 150 metros entre sí. Esta disposición única les permitirá funcionar como los coronógrafos que se instalan en los telescopios para poder estudiar la atmósfera solar. En este caso, uno de los satélites -que operará como si fuera un «coronógrafo con ocultador externo”- bloqueará la luz del Sol, permitiendo al otro observar exclusivamente la corona solar. Este proceso se desarrollará de manera autónoma, generando un eclipse artificial de seis horas sobre el segundo satélite cada día, lo que ofrecerá una oportunidad sin precedentes para el estudio de la corona solar. Esta misión tiene el potencial de revolucionar las técnicas de observación y análisis de datos desde el espacio, abriendo nuevas oportunidades para la investigación científica.
Proba-3 será lanzada desde el Centro Espacial Satish Dhawan de la Organización de Investigación Espacial (Indian Space Research Organisation’s Satish Dhawan Space Centre) de la India en Sriharikota.










