Rocket Lab ha dado un importante paso hacia la exploración del espacio profundo al enviar dos naves espaciales con destino a Marte. Estas naves gemelas, diseñadas y construidas por Rocket Lab para la misión heliosférica Escapade de la Nasa y la Universidad de California en Berkeley, ya han sido enviadas desde las instalaciones de la empresa en Long Beach, California, hacia Cabo Cañaveral, Florida, en preparación para su lanzamiento.
Las naves espaciales, denominadas «Blue» y «Gold», finalizaron recientemente un riguroso proceso de ensamblaje e integración en el complejo de producción de Rocket Lab. Después de completar las pruebas necesarias, el equipo de Rocket Lab instaló los paneles solares y mantas de aislamiento térmico antes de empaquetar las naves y enviarlas a Florida.
Al llegar al Centro Espacial Kennedy de la Nasa, el equipo de Rocket Lab realizará inspecciones post-transporte en una sala limpia y preparará las naves para su abastecimiento de combustible, con miras a su lanzamiento en el cohete New Glenn de Blue Origin.
“Ya hemos estado en la Luna para la Nasa y ahora estamos emocionados de enviar nuestra tecnología aún más lejos, esta vez hacia Marte,” afirmó Peter Beck, fundador y CEO de Rocket Lab. “Nuestro equipo ha creado dos naves espaciales extraordinarias que ayudarán a la Nasa y a la Universidad de California en Berkeley a ampliar el conocimiento humano sobre Marte. Estamos orgullosos de ser parte de la misión Escapade y de contribuir a la ciencia y exploración más allá de nuestro planeta.»
Rob Lillis, investigador principal de Escapade y director asociado de Ciencias Planetarias en el Laboratorio de Ciencias Espaciales de UC Berkeley, destacó la importancia de este hito. “La entrega exitosa de las naves al Centro Espacial Kennedy es el resultado de más de tres años de arduo trabajo. Construir dos naves interplanetarias desde cero no ha sido una tarea sencilla, pero Rocket Lab ha demostrado una y otra vez su agilidad y dedicación.”
La misión Escapade, una vez lanzada, estudiará los campos magnéticos y el plasma que rodean a Marte, ayudando a los científicos a comprender mejor los procesos que despojan a Marte de su magnetosfera y atmósfera superior, proporcionando información clave sobre la evolución del clima marciano.











