Tras la pregunta del senador Fabián Chinea al Gobierno sobre la situación de un avión de pasajeros abandonado en el Aeropuerto de Madrid-Barajas, Aena ha revelado que existen un total de 95 aeronaves abandonadas en la red de aeropuertos de AENA, acumulando una deuda conjunta por tarifas aeroportuarias que asciende a aproximadamente 6,86 millones de euros.
Ante la presencia de una aeronave abandonada, AENA primero intenta localizar al propietario para que se haga cargo de la misma. En caso de que estas gestiones no prosperen, se inician los trámites para declarar legalmente el abandono de la aeronave, siguiendo lo dispuesto en la Ley 48/1960, de 21 de julio, de Navegación Aérea.
Este procedimiento implica la publicación de tres edictos en el Boletín Oficial del Estado (BOE) y en el Diario Oficial de la Unión Europea (DOUE) en tres fechas distintas durante tres meses consecutivos. Pasado un año desde el inicio de este proceso sin que el propietario reclame la aeronave, se considera presuntamente abandonada y se procede con los trámites para su venta en una subasta pública.
Es importante mencionar que, hasta la fecha, AENA no ha recibido ninguna comunicación oficial por parte de fundaciones, escuelas aeronáuticas o museos expresando interés en adquirir alguna de estas aeronaves abandonadas.
Esta problemática refleja un fenómeno peculiar en el mundo de la aviación, donde aeronaves, alguna vez majestuosas y símbolos de progreso, se encuentran ahora en un limbo legal, a la espera de un destino incierto mientras acumulan deudas en los aeropuertos españoles. La espera continúa para estas máquinas que, algún día, podrían encontrar un nuevo propósito o destino en manos de aquellos dispuestos a rescatarlas del olvido.
De hecho, el avión por el que preguntaba el senador Chinea fue operada por SAICUS AIR hasta su entrada en concurso de acreedores y posterior liquidación judicial. Desde entonces, su propiedad ha sido reclamada por PROMERCA CARGO INTERNACIONAL, su actual dueño, lo que ha provocado que la aeronave se encuentre embargada y sin posibilidad de ser vendida ni cedida en la actualidad.
El destino de esta aeronave parece estar ligado al proceso de subasta que está siendo preparado por la Agencia Estatal de Administración Tributaria. Una vez que este proceso llegue a su fin, se espera que la aeronave finalmente abandone el aeropuerto, poniendo fin a su prolongada estadía.











