Vueling ha presentado Rumbo 2035, su plan estratégico para la próxima década, con el que aspira a consolidar su liderazgo en Barcelona y en el tráfico aéreo dentro de España, así como reforzar su posición en los corredores clave entre España y el resto de Europa. La aerolínea, integrada en el grupo IAG, prevé una inversión de 5.000 millones de euros hasta 2030 y fija como objetivo alcanzar los 60 millones de pasajeros anuales en un horizonte de 10 años.
La hoja de ruta contempla una primera fase centrada en la renovación de la flota, junto con proyectos de transición, iniciativas de innovación y el despliegue de una nueva propuesta de valor para el cliente. Según ha explicado Carolina Martinoli, CEO y presidenta de Vueling, la ambición de la compañía pasa por “seguir liderando Barcelona y España” y mantener su papel como motor social y económico tanto para Catalunya como para el conjunto del país.
Rumbo 2035 establece un crecimiento progresivo desde los actuales 40 millones de pasajeros hasta los 60 millones anuales, apoyado en el refuerzo de la red, la transformación de la flota y la mejora de la experiencia de cliente. En este contexto, el respaldo del grupo IAG se considera un elemento clave para reforzar la solidez de la aerolínea y su capacidad competitiva en su segmento de mercado.
La adjudicación de 50 aeronaves Boeing anunciada por IAG en agosto de 2025 marca el inicio de esta transición hacia una flota más homogénea y de nueva generación. Este proceso permitirá mejorar la eficiencia operativa, reducir el consumo de combustible y avanzar en la reducción de las emisiones de CO2, con un objetivo de hasta un 20% menos, además de elevar la experiencia a bordo mediante una nueva propuesta de valor. La llegada de los tres primeros aviones de esta primera fase está prevista a partir del último trimestre de 2026, con la vista puesta en completar una transición total de la flota, condicionada al cumplimiento de los resultados y márgenes de rentabilidad comprometidos.
Barcelona continúa siendo el eje central de la operativa de Vueling. La aerolínea es líder en su base principal, el aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat, donde ostenta alrededor del 40% de la cuota de mercado y tiene basadas unas 60 aeronaves. Desde esta infraestructura conecta con más de 100 destinos —alrededor de 80 internacionales— en más de 30 países, facilitando además el acceso a una veintena de destinos intercontinentales. La evolución del aeropuerto en las dos últimas décadas ha ido en paralelo a la expansión de la compañía, pasando de 24 millones de pasajeros en 2004 a más de 57 millones en la actualidad, de los cuales cerca de 23 millones corresponden a Vueling.
Este liderazgo se extiende al conjunto del territorio español, donde la aerolínea es la principal en el tráfico doméstico: uno de cada tres pasajeros vuela con Vueling. Con 11 bases en España, la compañía garantiza la conectividad de la península y las islas con Europa. En Baleares mantiene un servicio esencial durante todo el año y ha anunciado la incorporación de un nuevo avión en Palma de Mallorca para este invierno. En Canarias refuerza su programación invernal y lidera las rutas con la Península. A ello se suma una fuerte presencia regional en comunidades como Andalucía, donde opera todo el año en sus seis aeropuertos, o en el norte y levante peninsular, con nuevas incorporaciones de flota en Sevilla, Málaga, Bilbao, Santiago y Alicante.
La innovación y la digitalización ocupan un lugar central en la estrategia de la aerolínea. El uso de datos, inteligencia artificial y tecnologías avanzadas se aplica tanto a la toma de decisiones estratégicas como a la resiliencia operativa y a la personalización de la experiencia del cliente. Iniciativas como el mantenimiento predictivo basado en inteligencia artificial, la optimización operativa mediante datos avanzados o las soluciones de conectividad a bordo se complementan con la Vueling University, un programa propio orientado al desarrollo de talento tecnológico.
Desde el punto de vista socioeconómico, Vueling prevé un incremento significativo de su contribución en los territorios donde opera. Las estimaciones apuntan a que en 2035 la aerolínea aportará 10.500 millones de euros al PIB de Cataluña, un 57% más que en 2025, y hasta 17.500 millones de euros al conjunto de la economía española, lo que supone un incremento del 65%. Con Rumbo 2035, la compañía refuerza así su ambición de seguir siendo un actor clave de la conectividad aérea y del desarrollo económico en España durante la próxima década.











