Turkish Airlines ha puesto en marcha una iniciativa de inversión integral destinada a fortalecer la infraestructura de la aviación en Turquía y a consolidar su ventaja competitiva a escala global. Enmarcado en la visión estratégica de la aerolínea para 2033, el plan contempla la creación de ocho nuevas instalaciones con un volumen de inversión que supera los 100.000 millones de liras turcas (1990,5 millones de euros), principalmente en el Aeropuerto de Estambul, principal base operativa de la compañía.
La ceremonia de inauguración, celebrada en el Aeropuerto de Estambul, contó con la participación del ministro de Transporte e Infraestructura de la República de Turquía, Abdulkadir Uraloğlu, así como del presidente de la Junta y del Comité Ejecutivo de Turkish Airlines, Ahmet Bolat, junto a directivos del grupo y representantes destacados del sector aeronáutico turco.
Durante el acto, Uraloğlu subrayó el impacto estratégico de estas inversiones para la aviación del país y anticipó un inicio “decisivo y ambicioso” en 2026. Según explicó, la puesta en marcha de estos proyectos permitirá a Turquía superar un nuevo umbral en el desarrollo de su sistema aeronáutico y reforzar el posicionamiento de Turkish Airlines con el objetivo de convertirse en la aerolínea número uno del mundo. Entre los hitos destacados figura la segunda fase del centro de carga aérea SmartIST, que elevará la capacidad de manipulación de carga desde los actuales 2,2 millones de toneladas hasta 4,5 millones de toneladas, impulsando el liderazgo global de Turkish Cargo. El ministro también señaló que el conjunto de inversiones generará 26.000 nuevas oportunidades de empleo en 2026 y contribuirá al crecimiento sostenido del ecosistema aeronáutico nacional.
Por su parte, Ahmet Bolat destacó que el plan de inversiones no se limita a la expansión de la flota, sino que se orienta a construir una infraestructura sólida capaz de sostener el crecimiento futuro. Según el presidente de Turkish Airlines, el programa refuerza la competitividad global de la compañía y respalda la ambición de convertir a Turquía en uno de los principales centros de aviación del mundo. Bolat indicó que estas inversiones crearán 26.000 empleos en 2026, cifra que se elevará a 36.000 una vez completadas todas las fases, y recordó que la contribución actual de la aerolínea a la economía turca asciende a 65.000 millones de dólares, con una previsión de alcanzar los 144.000 millones de dólares en 2033.
El plan de inversiones abarca proyectos clave en las áreas de carga, mantenimiento técnico, catering, logística y digitalización. Entre ellos destaca el proyecto Turkish Cargo SmartIST Fase 2, concebido como uno de los mayores centros de carga aérea del mundo y cuya finalización está prevista de forma gradual entre 2027 y 2028. A este se suma la nueva instalación principal de catering, diseñada para atender a más de 500.000 pasajeros diarios, y el Centro de Mantenimiento de Motores de Turkish Technic, que estará operativo en 2027 y dará servicio a motores de nueva generación de Rolls-Royce.
Asimismo, la construcción de hangares adicionales permitirá incrementar en torno a un 20% la capacidad de mantenimiento de aeronaves a partir de 2026. El Complejo de Comercio Electrónico, previsto para ese mismo año, reforzará la estrategia logística y digital de la compañía mediante soluciones integradas de carga puerta a puerta. El plan se completa con el Centro de Datos de Estambul, el Centro de Entrenamiento de Vuelo y un edificio terminal adicional para tripulaciones, todos ellos concebidos para acompañar el aumento del volumen operativo.
En conjunto, estas inversiones configuran un modelo de crecimiento integrado que refuerza la capacidad operativa, técnica y digital de Turkish Airlines, alineado con su hoja de ruta hacia 2033 y con el objetivo de situarse entre las cinco mayores flotas del mundo en el año de su centenario.











