La empresa aeroespacial norteamericana SpaceX lanzó poco después del mediodía del martes 23 de junio la misión de demostración Starfall a la órbita terrestre baja mediante un cohete Falcon 9 desde el Complejo de Lanzamiento Espacial 40 (SLC-40) en la Estación de la Fuerza Espacial de Cabo Cañaveral, Florida.
La cápsula Starfall es una futura nave espacial de producción en masa que transportará cargas útiles de forma autónoma y segura desde la órbita hasta la superficie terrestre.
Las cápsulas Starfall, con forma de disco, tendrán un diámetro de 3,1 metros, una altura de tan solo 0,75 metros y una masa aproximada de 2.100 kilogramos. Una vez en servicio, las cápsulas de reentrada podrán transportar cargas útiles de hasta 1.000 kilogramos, lo que permitirá el transporte de carga punto a punto y servicios de fabricación en órbita.
Este fue el vuelo número 29 del propulsor de la primera etapa que da soporte a esta misión, el cual ya ha lanzado las misiones Crew-6, SES O3b mPOWER-B, USSF-124, BlueBird 1-5, Nusantara Lima (PSN N5) y 23 misiones Starlink.
Tras la separación de etapas, la primera de ellas aterrizó en la plataforma flotante ‘A Shortfall of Gravitas’, que estará ubicada en el océano Atlántico.











