Sikorsky, compañía de Lockheed Martin, ha anunciado la adjudicación de un contrato con el Ejército de Estados Unidos para financiar las labores de ingeniería vinculadas a la modernización del helicóptero Black Hawk. El acuerdo inicial, valorado en 43 millones de dólares, se centrará en reforzar capacidades fundamentales como la mejora del fuselaje y la incorporación de una columna digital que permita la integración rápida de sistemas aéreos no tripulados (UAS).
El contrato contempla también el desarrollo de requisitos y arquitectura bajo un enfoque de ingeniería de sistemas basada en modelos (MBSE), con el objetivo de crear un hilo digital que facilite el diseño, las pruebas y el mantenimiento del aparato.
Entre los ejes inmediatos de este programa destaca la integración de launched effects en el Black Hawk, lo que permitirá al helicóptero desplegar UAS y otros efectos para reforzar sus capacidades operativas. Lockheed Martin ya ha venido demostrando esta tecnología en el Black Hawk, y trabaja con el Ejército estadounidense para ofrecer una capacidad federada en 2026.
Hamid Salim, vicepresidente de Army and Air Force Systems en Sikorsky, subrayó el impacto estratégico de estas mejoras asegurando que “Integrar launched effects en el Black Hawk potenciará sus capacidades y proporcionará una ventaja significativa. La modernización está reduciendo costes, aumentando la eficiencia y mejorando el mantenimiento y la sostenibilidad de la aeronave”.
Una base digital para el futuro
La incorporación de una columna digital dentro de una Arquitectura Modular Abierta (MOSA) permitirá la rápida inserción de nuevas capacidades en el helicóptero, adaptándolo con agilidad a futuras necesidades de misión. Este esfuerzo, junto con las mejoras en el fuselaje, la actualización del motor principal y el rediseño del sistema de combustible, sienta las bases para dotar al Black Hawk de un mayor alcance y capacidad de carga, además de abrir la puerta a futuras actualizaciones en controles de vuelo que integren autonomía y funciones de inteligencia artificial para reforzar la seguridad y la efectividad en escenarios complejos.
Sikorsky destacó que la modernización del Black Hawk se apoya en una red de cientos de proveedores estadounidenses, lo que refuerza su compromiso de mantener al helicóptero como pieza clave de la defensa nacional durante las próximas décadas.
Actualmente, la compañía ya está desplegando tecnologías que servirán de transición hacia esta nueva versión modernizada. Entre ellas se encuentran los kits Upturned Exhaust Systems II, que proporcionan mejoras en la supresión infrarroja, reducción de peso y mayor fiabilidad y facilidad de mantenimiento.
Salim concluyó que “junto a nuestro equipo de proveedores, estamos comprometidos en entregar al Ejército de Estados Unidos un Black Hawk modernizado, más avanzado y capaz. Nuestro objetivo es garantizar que siga siendo un componente vital de la defensa nacional durante los próximos años”.











