El sur de Europa vuelve a estar sometido a condiciones extremas de calor durante este mes de agosto. Las altas temperaturas y la sequedad del terreno han favorecido la propagación de incendios a gran escala, con la Península Ibérica entre las zonas más afectadas. Las llamas avanzan sobre paisajes secos, mientras las imágenes satelitales ofrecen una perspectiva única de la magnitud de la crisis.
Desde el espacio, los satélites de observación de la Tierra permiten seguir la evolución de los focos activos y proporcionar información clave para los equipos de emergencia. Las imágenes más recientes muestran densas columnas de humo en el noroeste de España y el norte de Portugal, desplazándose hacia el norte y el este impulsadas por los vientos dominantes, hasta alcanzar el Atlántico y extenderse sobre el golfo de Vizcaya. Parte de este humo también ha regresado hacia la costa mediterránea española.
La Unión Europea ha activado el servicio de cartografía de emergencias de Copernicus (Copernicus Emergency Mapping Service) para varios de estos incendios, además de otros registrados en Europa en las últimas semanas. Este servicio combina imágenes satelitales y datos geoespaciales para producir mapas de respuesta rápida, gratuitos y disponibles para organismos de protección civil y rescate. Su uso resulta decisivo no solo en la coordinación de los esfuerzos de extinción, sino también en la planificación de la recuperación y en la preparación ante futuros riesgos.
En el caso de la Península Ibérica, se están utilizando principalmente imágenes de satélite de muy alta resolución, capaces de detallar la evolución de los incendios sobre el terreno. Paralelamente, las misiones Sentinel-2 y Sentinel-3 ofrecen un seguimiento más amplio y sistemático, mostrando la magnitud de los incendios y sus efectos sobre extensas áreas.
Imágenes clave desde el espacio
El 17 de agosto de 2025, el satélite Sentinel-3 captó una amplia vista que incluye Francia, España y Portugal, en la que destaca el humo procedente de los focos en el norte ibérico. Estas imágenes ponen de relieve no solo el alcance del fuego, sino también su impacto en la atmósfera y la calidad del aire.
Ese mismo día, se elaboró un mapa que abarca desde el sur de Europa y el norte de África hasta el mar Negro, identificando tanto los puntos de calor como las concentraciones de monóxido de carbono. La información procede de varios instrumentos orbitales, como el radiómetro VIIRS a bordo de los satélites Suomi-NPP, NOAA-20 y NOAA-21, y del Servicio de Vigilancia de la Atmósfera de Copernicus (CAMS), que utiliza datos de satélites como Sentinel-5P, Sentinel-4 y Sentinel-5 para monitorizar la composición del aire.
Por su parte, el 16 de agosto, Sentinel-2 adquirió una imagen en falso color que resalta los incendios activos en el noreste de Portugal y noroeste de España. El canal de infrarrojo de onda corta permite identificar con claridad las zonas afectadas, ofreciendo además una versión en color real que detalla el avance de las llamas en áreas específicas.
Más allá de la emergencia inmediata, la recurrencia de incendios de gran magnitud en la región plantea un desafío de largo plazo. El aumento previsto en su frecuencia e intensidad está directamente relacionado con el avance del cambio climático. El fuego es, de hecho, una Variable Climática Esencial, al influir en la composición atmosférica, los ciclos de carbono y los ecosistemas.
En este contexto, la Agencia Espacial Europea desarrolla proyectos como la Climate Change Initiative Fire Project y el nuevo XFires Project, destinados a generar series de datos globales, coherentes y a largo plazo, sobre los incendios. Estos programas contribuyen a fortalecer la base científica sobre la que se apoyan tanto la investigación climática como los marcos internacionales de política, incluido el Acuerdo de París.
La combinación de observación satelital, servicios de respuesta rápida y proyectos de monitorización climática refuerza el papel de la tecnología espacial como herramienta imprescindible frente a crisis ambientales como la que atraviesa la Península Ibérica este verano.











