Tras 20 años de servicio pionero en innovación aeronáutica, Rolls-Royce ha retirado el icónico Boeing 747-200, el N787RR, de la plataforma de pruebas de vuelo (FTB). Desde 2005, este avión, con modificaciones únicas y capacidad para operar con cinco motores, ha sido fundamental para el desarrollo de motores de nueva generación como el Trent 1000 y el Pearl 10X.
Hizo historia en 2021 al volar un Trent 1000 propulsado íntegramente por combustible de aviación 100% sostenible y jugó un papel clave en la certificación posterior de su paquete de mejora de durabilidad, que duplicará con creces el tiempo en vuelo.
Su misión final, completada en julio de 2025, respaldó el demostrador de motores de la compañía con un sistema avanzado de combustión de bajas emisiones (ALECSys), lo que marca un paso significativo hacia la entrega de motores más eficientes y sostenibles.
John Knight, director de pruebas e ingeniería experimental de ET&S, comentó que “con más de 2.000 horas de pruebas en su haber, el Flying Test Bed ha sido un caballo de batalla para nosotros durante los últimos 20 años, ayudándonos a superar los límites en el desarrollo de motores. Mientras nos despedimos con cariño de nuestra Reina de los Cielos, seguimos innovando en las pruebas con una combinación de bancos de pruebas en vuelo, pruebas en tierra y modelado digital avanzado”.











