Con el aterrizaje que ha tenido lugar este lunes del vuelo LH419 procedente de Washington, DC, Lufthansa ha retirado el último Airbus A340-600 tras 23 años de operación comercial, operación que forma parte de la mayor modernización de flota en la historia de la compañía.
En concreto, tras un vuelo de ocho horas y cinco minutos, la aeronave, con matrícula D-AIHW, aterrizó puntualmente en el aeropuerto de Frankfurt con 267 pasajeros y 15 tripulantes a bordo. El capitán del último vuelo fue Francesco Sciortino, miembro del Consejo de Administración de Lufthansa Airlines y director del centro de operaciones de Frankfurt, quien ha pilotado el A340-600 durante muchos años.
“Jamás olvidaremos este último vuelo con el A340-600”, declaró Sciortino, que añadió que “agradezco que este avión haya transportado con seguridad a más de 40 millones de pasajeros por todo el mundo durante 23 años. Al mismo tiempo, esperamos con ilusión la mayor modernización de flota en la historia de la compañía. El A340-600 se retira y en su lugar llegan aviones de última generación: más silenciosos, más eficientes y más cómodos. Próximamente, esperamos la llegada del Airbus A350-1000 y de más Boeing 787, y el Boeing 777-9 el próximo año. Estamos invirtiendo en nuestra oferta premium para nuestros pasajeros. Estamos renovando no solo los aviones, sino también los productos y servicios en tierra y en el aire, para ofrecer una experiencia aún más premium en Lufthansa”.
Fue el 25 de noviembre de 2003 cuando Lufthansa recibió su primer A340-600, el D-AIHB, que fue bautizado como «Bremerhaven» en 2004. Con 75,30 metros, el A340-600 era el avión de pasajeros más largo del mundo en aquel momento. Sus primeros destinos en la red de Lufthansa fueron Buenos Aires y Santiago de Chile.
Durante las dos décadas siguientes, el A340-600 hizo historia en Lufthansa. Entre otras cosas, se utilizó para la investigación climática como parte del proyecto CARIBIC y transportó a la selección alemana de fútbol a su exitosa campaña en la Copa Mundial de Brasil. En marzo de 2022, fue el primer avión en regresar a Washington, D.C., tras la inmovilización de la flota debido a la pandemia. En total, Lufthansa operó 24 aeronaves de este tipo durante este período.
La mayor renovación de flota en la historia de la compañía
Además del A340-600, los Airbus A340-300, A330-200 y Boeing 747-400 también serán retirados de servicio para 2027. Serán reemplazados por los modernos Airbus A350-1000 y Boeing 777-9. Según los fabricantes, estos aviones son más silenciosos, consumen un 30% menos de queroseno y, por consiguiente, generan menores emisiones. Hoy en día 18 Boeing 787-9 ya están en servicio, y otros 11 de este tipo se entregarán antes de 2027.
Para 2028, se prevé que el 70% de la flota de largo recorrido de Lufthansa esté compuesta por aeronaves de última generación, un factor clave para una mayor eficiencia y comodidad. Un menor número de tipos de aeronaves también implica menor complejidad en el mantenimiento, la planificación y la formación, lo que se traduce en una base económicamente más sólida para el futuro.











