La República de Mauricio se ha unido oficialmente a la coalición mundial comprometida con la exploración espacial responsable, convirtiéndose en el nuevo signatario y séptimo país africano en adherirse a los Acuerdos de Artemisa, según ha informado la Nasa.
El administrador adjunto de la Nasa, Matt Anderson, participó con un mensaje en vídeo en la ceremonia de firma celebrada el viernes en Ébène, ciudad de la nación insular. “Nos honra dar la bienvenida a Mauricio a la comunidad de los Acuerdos de Artemisa y esperamos colaborar en los próximos años”, declaró Anderson.
“Juntos, estamos sentando las bases para la exploración futura, garantizando al mismo tiempo que el espacio siga siendo pacífico, accesible y beneficioso para todos. Estados Unidos regresará a la Luna e impulsará la Edad de Oro de la exploración y el descubrimiento. Este trabajo requiere socios capaces y un compromiso compartido con la exploración responsable”, añadió.
El secretario permanente del Ministerio de Educación Superior, Ciencia e Investigación de Mauricio, Navindsing Jugmohunsing, firmó los Acuerdos de Artemisa en nombre del país. La subsecretaria adjunta de Estado de Estados Unidos para Asuntos Africanos, Sarah Troutman, y el encargado de negocios de Estados Unidos en Mauricio, Craig Halbmaier, estuvieron presentes para presenciar la firma.
“La adhesión de Mauricio a los Acuerdos de Artemisa marca un hito en nuestra trayectoria hacia el Nuevo Espacio”, declaró Jugmohunsing, que aseguró que “como pequeño Estado insular en desarrollo del Océano Índico, estamos comprometidos a garantizar que el espacio esté al servicio de la humanidad, protegiendo nuestros océanos y costas y dando voz a naciones como la nuestra. Mauricio está preparado para contribuir a definir el futuro de la gobernanza espacial, al tiempo que impulsa nuevas oportunidades de innovación y colaboración”.
La Nasa inició su colaboración con Mauricio gracias a sus primeros esfuerzos de cartografía global, debido a la ubicación estratégica del país. Entre 1965 y 1980, la Nasa utilizó diversas misiones satelitales para recopilar mediciones globales del tamaño y la forma de la Tierra. Como parte de este trabajo, la Nasa envió equipos a Mauricio y a otras estaciones de seguimiento internacionales que brindaron apoyo en la fotografía satelital para el análisis geodésico. Sus observaciones fortalecieron las tecnologías de navegación utilizadas desde el programa Apolo hasta el programa Artemisa y contribuyeron a sentar las bases de la colaboración que hoy se reafirma con los Acuerdos de Artemisa.
En 2020, la Nasa y el Departamento de Estado se unieron a otras siete naciones fundadoras para establecer los Acuerdos de Artemisa, en respuesta al creciente interés en las actividades lunares tanto por parte de gobiernos como de empresas privadas. Introdujeron el primer conjunto de principios prácticos destinados a mejorar la seguridad y la coordinación entre naciones con ideas afines en su exploración de la Luna, Marte y más allá, comprometiendo a las naciones a: explorar de forma pacífica y transparente; prestar ayuda a los necesitados; permitir el acceso a datos científicos; asegurarse de que sus actividades no interfieran con las de los demás; y preservar sitios y artefactos de importancia histórica mediante el desarrollo de mejores prácticas.
Cinco años después, la Política Espacial Nacional del presidente Donald J. Trump ordenó a la Nasa establecer una base lunar permanente. Con esta base lunar la Nasa pone en práctica los principios de los Acuerdos de Artemisa, invitando a todos los signatarios, incluyendo ahora a Mauricio, a participar en la iniciativa.
Se espera que más países firmen los Acuerdos de Artemisa en los próximos meses y años, a medida que la Nasa continúa su labor para establecer un futuro seguro, pacífico y próspero en el espacio.











