La Nasa se ha asociado con SpaceX y Blue Origin para desarrollar módulos de aterrizaje lunar para las misiones Artemisa que permitirán a la tripulación descender a la superficie lunar, vivir y trabajar allí temporalmente, y ascender de regreso a la órbita lunar.
La nueva auditoría de la agencia examinó la gestión de estos contratos y formuló recomendaciones para mejorar el gasto público y la seguridad y supervivencia de la tripulación.
Si bien la Nasa ha controlado los costes del contrato y ha colaborado eficazmente con los proveedores, los desafíos en el desarrollo de los módulos de aterrizaje retrasarán las fechas de lanzamiento previstas de Artemisa.
La Nasa también está tomando medidas para mitigar y prevenir los riesgos asociados con los módulos de aterrizaje, pero actualmente no tiene la capacidad de rescatar a la tripulación en caso de que queden varados en el espacio o en la superficie lunar.











