La nave SpaceX Dragon se desacopló el 14 de julio del puerto zenital del módulo Harmony de la Estación Espacial Internacional (ISS), marcando la conclusión de la cuarta misión privada tripulada a la órbita terrestre, Axiom Mission 4 (Ax-4). Con esta maniobra, la nave inicia su trayecto de regreso hacia la Tierra, con un amerizaje previsto frente a la costa de California el próximo 15 de julio.
La tripulación, integrada por la comandante Peggy Whitson, el piloto Shubhanshu Shukla y los especialistas de misión Sławosz Uznański-Wiśniewski y Tibor Kapu, ha permanecido en órbita 18 días, completando 288 órbitas alrededor del planeta y recorriendo casi 7,6 millones de millas desde su llegada a la ISS. Está previsto que el trayecto de regreso a la Tierra se prolongue unas 22,5 horas.
Actualmente, la nave Dragon se encuentra ejecutando maniobras de alejamiento progresivo para situarse en la trayectoria orbital que permitirá su reentrada controlada en la atmósfera terrestre. A bordo regresa también más de 580 libras de carga, que incluyen hardware de Nasa y los resultados de más de 60 experimentos científicos desarrollados durante la misión.
La Nasa concluirá su cobertura en directo en torno a media hora después del desacoplamiento, cuando finalicen las operaciones conjuntas entre la Estación Espacial, Axiom Space y SpaceX. A partir de ese momento, Axiom Space retomará la retransmisión de las fases de reentrada y amerizaje a través de su sitio web.
Ax-4 ha representado un hito para la historia de la exploración espacial de India, Polonia y Hungría, al contar por primera vez con astronautas de estos países viviendo y trabajando a bordo de la Estación Espacial Internacional, más de cuatro décadas después de sus últimas misiones tripuladas. Se trata de un avance simbólico y operativo para su integración en la comunidad espacial internacional y de un impulso para futuras colaboraciones.
Además de su relevancia institucional, la misión ha permitido llevar a cabo investigaciones científicas de interés, aportar datos de utilidad para futuros programas espaciales y reforzar los vínculos entre las distintas agencias, compañías y países implicados. Como han subrayado sus responsables, la Ax-4 es una muestra de lo que la cooperación internacional puede lograr en el ámbito aeroespacial.










