La Agencia Espacial Europea (ESA) ha logrado producir la primera pieza de metal impresa en 3D en el espacio. Este avance fue posible gracias a un demostrador tecnológico desarrollado por Airbus y sus socios, que fue enviado a la Estación Espacial Internacional (ISS) a principios de este año. El astronauta de la ESA, Andreas Mogensen, instaló el equipo en el módulo Columbus de la estación, donde en agosto se imprimió con éxito la primera forma metálica en 3D en condiciones de microgravedad.
Este producto, junto con otros tres que se prevén imprimir durante el resto del experimento, será enviado de regreso a la Tierra para ser analizado. Dos de las muestras se examinarán en el Centro Europeo de Investigación y Tecnología Espacial (ESTEC) de la ESA en los Países Bajos, otra irá al Centro Europeo de Astronautas en Colonia para ser utilizada en la instalación LUNA, y la cuarta será enviada a la Universidad Técnica de Dinamarca (DTU).
El avance tiene implicaciones significativas para futuras misiones de exploración lunar y marciana, donde la distancia y duración de los viajes espaciales complicarán el reabastecimiento desde la Tierra. La fabricación aditiva en el espacio proporcionará mayor autonomía a las misiones y sus tripulaciones, permitiendo la producción de piezas necesarias, la reparación de equipos o la construcción de herramientas específicas, todo ello bajo demanda y sin depender de suministros adicionales.
Hasta ahora, la impresión 3D en la ISS había estado limitada a plásticos, pero esta es la primera vez que se consigue imprimir un componente metálico en el espacio, lo que marca un paso importante hacia la autosuficiencia de las misiones espaciales.











