Indra ha probado con éxito un avanzado sistema de detección y evitación de colisiones para aeronaves no tripuladas, concebido para reforzar la seguridad en operaciones complejas con UAV y enjambres de drones. El desarrollo se enmarca en el programa estratégico del Polo Aeroespacial de Galicia, donde la compañía trabaja en UTE con Tecnobit-Grupo Oesía.
La demostración se ha llevado a cabo mediante una serie de vuelos de prueba con un dron multirrotor equipado con sensores ópticos y radar. Durante los ensayos, el sistema fue capaz de detectar otro UAV de la familia TARSIS de Indra a distancias de hasta un kilómetro y ejecutar maniobras de evitación de forma anticipada y precisa. Las pruebas incluyeron recreaciones de perfiles de vuelo habituales, con aproximaciones desde distintas trayectorias, altitudes y velocidades.
Los ejercicios permitieron verificar el funcionamiento del sistema en escenarios propios de entornos UTM de gestión de tráfico aéreo no tripulado, abarcando desde vuelos a baja altura hasta operaciones a 2.000 metros. Esta capacidad resulta especialmente relevante para misiones en las que operan múltiples drones de forma simultánea y para la integración segura de UAV en espacios aéreos compartidos con aeronaves tripuladas y no tripuladas.
El sistema destaca por la combinación de múltiples sensores. Integra información procedente de cámaras embarcadas con cobertura de 360 grados, capaces de discriminar objetivos pequeños o a larga distancia, junto con un radar de apuntamiento electrónico que resulta clave en condiciones de baja visibilidad. A ello se suma una elevada capacidad de procesamiento a bordo, que permite aplicar algoritmos avanzados para optimizar la toma de decisiones en tiempo real.
Tras superar las pruebas realizadas en el aeródromo de Aerohíspalis, en Sevilla, el proyecto desarrollado conjuntamente por Indra y Tecnobit-Grupo Oesía avanza de forma significativa. En el marco de esta iniciativa, ambas compañías trabajan en soluciones basadas en drones destinadas a misiones de salvamento y rescate, detección de vertidos marítimos y extinción de incendios forestales.
Estos desarrollos se apoyan en plataformas UAS de tipo VTOL, que aportan una elevada flexibilidad operativa y cuentan con motorización híbrida, eléctrica y de combustión, para alcanzar una mayor autonomía. Los drones podrán transportar cargas útiles de hasta 20 kilogramos, dando respuesta a la creciente demanda de UAV de tamaño medio en el mercado profesional.
Con este sistema anticolisión, Indra refuerza su posicionamiento tecnológico en el ámbito de los sistemas no tripulados y contribuye al desarrollo de capacidades clave para la operación segura de drones en entornos cada vez más complejos, en línea con las necesidades emergentes del sector aeroespacial y de defensa.











