GE Aerospace y BETA Technologies han anunciado un acuerdo estratégico de colaboración y una inversión de capital de 300 millones de dólares, pendiente de aprobación regulatoria, con el objetivo de acelerar el desarrollo de la aviación híbrida eléctrica. La iniciativa combinará la capacidad de innovación ágil de BETA con la experiencia global y la escala industrial de GE Aerospace.
Según el acuerdo, ambas compañías desarrollarán un turbogenerador híbrido eléctrico para aplicaciones de Advanced Air Mobility (AAM), incluyendo aeronaves VTOL de largo alcance, futuros modelos de BETA y otros posibles desarrollos del sector. La alianza integrará la tecnología en generadores eléctricos de imanes permanentes de BETA con la experiencia de GE Aerospace en turbinas, certificación, seguridad y sistemas de potencia eléctrica para fabricación a gran escala.
La solución híbrida aprovechará tecnologías ya existentes, como los motores CT7 y T700 de GE Aerospace, con la previsión de ofrecer mejoras significativas en autonomía, capacidad de carga y velocidad respecto a otras aeronaves del mismo segmento.
Lawrence Culp, Jr., presidente y CEO de GE Aerospace, afirmó que “esta colaboración con BETA ampliará y acelerará el desarrollo de tecnologías híbridas eléctricas, respondiendo a la demanda de nuestros clientes de capacidades diferenciadas que proporcionen más alcance, carga útil y un rendimiento optimizado del motor y la aeronave”.
Por su parte, Kyle Clark, fundador y CEO de BETA Technologies, señaló que “la industria está en el umbral de un cambio real, y nos sentimos honrados de que GE Aerospace confíe en nuestro equipo y nuestra tecnología para desarrollar conjuntamente productos que desbloqueen el potencial del vuelo híbrido eléctrico con el rigor y la seguridad que exige la aviación”.
Trayectoria tecnológica y experiencia previa
GE Aerospace avanza en el desarrollo de sistemas integrados de propulsión híbrida eléctrica y nuevas arquitecturas de motores. Entre sus hitos destacan la prueba en tierra de un propulsor eléctrico en 2016 y, en 2022, el primer test mundial de un sistema de propulsión híbrido eléctrico de clase megavatio y multikilovoltios a 45.000 pies de altitud, simulando un vuelo comercial de pasillo único.
BETA, por su parte, ha liderado el sector AAM en distancia de vuelo eléctrico y horas de operación, con aeronaves diseñadas para rendir en condiciones meteorológicas adversas y que han sido probadas en distintos entornos en Estados Unidos y Europa. Sus sistemas de propulsión eléctrica y baterías ALIA, desarrollados internamente, destacan por su fiabilidad, rendimiento y un perfil acústico más silencioso que las aeronaves convencionales.
Con este acuerdo, GE Aerospace obtendrá además el derecho a designar un miembro en el consejo de BETA, reforzando así una alianza que busca ofrecer nuevas soluciones para la movilidad aérea avanzada, con potencial para transformar el transporte aéreo en las próximas décadas.










