El último intento de mediación entre Francia y Alemania sobre el proyecto del Sistema Aéreo de Combate del Futuro (FCAS), en el que también participa España, previsto para mediados de este mes, ha fracasado, según fuentes cercanas a las negociaciones consultadas por el diario alemán Handelsblatt.
Los mediadores no han llegado a un acuerdo. Incluso se dice que existen dos versiones diferentes sobre el resultado. Es probable que el proyecto quede archivado esta semana, a menos que el canciller alemán Friedrich Merz se deje convencer por el presidente francés Emmanuel Macron para que cambie de opinión, añade el diario.
Merz y Macron esperaban recibir información antes de reunirse a finales de esta semana. El canciller alemán tenía previsto decidir hoy si sigue creyendo que el proyecto FCAS tiene futuro, según Handelsblatt.
El pasado mes de marzo informamos que Alemania y Francia se habían dado un plazo hasta mediados de abril para resolver la situación de bloqueo del proyecto FCAS. En el encuentro mantenido entonces, con ocasión de la cumbre del Consejo de Europa celebrado en Bruselas, ambos Merz y Macron acordaron un último intento de mediación entre las industrias, que sería llevado a cabo por expertos.
En un intento por salvar el proyecto, Alemania y Francia encargaron a Frank Haun, exdirector del fabricante de tanques KMW, y a Laurent Collet-Billon, exfuncionario del Ministerio de Defensa francés, un último intento de mediación a finales de marzo. Según fuentes cercanas a las negociaciones, este intento ha fracasado, concluye el diario alemán.
Alemania y Francia mantienen serias dificultades para resolver los desacuerdos entre las empresas que desarrollan el avión de combate y, por lo cual, el proceso se encuentra paralizado desde hace más de un año.
Los planes iniciales del proyecto preveían un despliegue de cazas tripulados y drones de combate conectados digitalmente para sustituir al Rafale de Dassaut y al Eurofighter, respaldado por Airbus, a partir de 2040. Los fabricantes se han distanciado respecto a la próxima fase, que implica un demostrador de vuelo.
Los dos contratistas principales -Dassault Aviation, por parte de Francia, y Airbus Defence and Space, por parte de Alemania y España- no han podido colaborar eficazmente debido a desacuerdos en la dirección.











