Los satélites de observación de la Tierra FLEX y Copernicus Sentinel-3C ya se encuentran en el Puerto Espacial Europeo, en la Guayana Francesa, donde han comenzado la campaña de preparación para su lanzamiento, previsto para septiembre a bordo de un cohete Vega-C.
Ambos satélites han completado un viaje marítimo de dos semanas desde Niza (Francia), atravesando el mar Mediterráneo y el océano Atlántico hasta llegar al puerto de Pariacabo, en Kourou, el pasado 12 de julio. Al día siguiente fueron descargados y trasladados por carretera hasta las instalaciones del Puerto Espacial Europeo, donde permanecerán durante las próximas semanas para completar los preparativos previos al despegue.
La campaña de lanzamiento se prolongará durante aproximadamente ocho semanas e incluirá inspecciones técnicas, comprobaciones del estado de los satélites, ensayos funcionales, operaciones de carga de combustible y las tareas necesarias para encapsular ambas plataformas en la cofia del lanzador Vega-C. Sentinel-3C será colocado en la parte superior de la cofia, ya que será el primero en ser liberado una vez alcanzada la órbita.
El responsable de la campaña de lanzamiento de Sentinel-3C en la Agencia Espacial Europea (ESA), François Bausier, destacó que la llegada del satélite a la Guayana Francesa supone el último paso antes del lanzamiento, tras años de integración y ensayos. Según explicó, el equipo afronta ahora un intenso programa de inspecciones y pruebas para garantizar que el satélite se encuentra en perfectas condiciones para iniciar la misión.
Por su parte, el responsable de la campaña de lanzamiento de FLEX, Frank de Bruin, señaló que la coincidencia de ambos satélites en esta fase permitirá a los equipos trabajar de forma coordinada durante los preparativos, pese a que cada misión persigue objetivos científicos diferentes.
El lanzamiento conjunto se realizará mediante un cohete Vega-C, evolución de la familia Vega, diseñado para incrementar la capacidad de carga y mejorar las prestaciones del lanzador. Este vehículo puede colocar hasta 3.300 kilogramos en órbita, una capacidad especialmente orientada a misiones científicas y de observación de la Tierra.
Sentinel-3C será el tercer satélite de la serie Copernicus Sentinel-3. Al igual que los dos satélites que ya se encuentran en servicio, incorporará un conjunto de instrumentos destinados a medir de forma sistemática los océanos, las masas continentales, el hielo y la atmósfera. Los datos obtenidos permitirán mejorar el seguimiento de la dinámica global del planeta y aportar información casi en tiempo real para la predicción oceánica y meteorológica.
Por su parte, FLEX, una de las misiones Earth Explorer de la ESA, elaborará por primera vez mapas globales de la fluorescencia de la vegetación con una resolución de 300 por 300 metros para evaluar la actividad fotosintética de las plantas. Para ello, incorpora el espectrómetro Fluorescence Imaging Spectrometer, capaz de detectar la débil fluorescencia que emiten las plantas durante el proceso de fotosíntesis al absorber la luz solar. Aunque esta señal es imperceptible para el ojo humano, sus variaciones permiten obtener información sobre el estado de salud de la vegetación y las condiciones ambientales.
Ambas misiones trabajarán de forma complementaria una vez en órbita. Mientras FLEX medirá la fluorescencia de la vegetación, Sentinel-3C aportará información sobre nubes, aerosoles, vapor de agua y características de la superficie terrestre, como la temperatura, la cobertura del suelo y otros parámetros relacionados con la vegetación. La combinación de estos datos proporcionará una visión sin precedentes del funcionamiento y estado de los ecosistemas vegetales a escala global.











