La iniciativa internacional para alcanzar cero residuos netos en órbita en 2030 ha dado un nuevo paso en Sevilla con la clausura de la Zero Debris Week 2026, que ha reunido a agencias espaciales, centros de investigación, operadores de satélites y empresas tecnológicas. La cita, coorganizada por la Agencia Espacial Española (AEE) y la Agencia Espacial Europea (ESA), se ha cerrado con más de 250 firmantes de la Zero Debris Charter, promovida a finales de 2023 en la misma ciudad.
Durante cuatro jornadas, el encuentro ha abordado los principales retos técnicos, regulatorios y económicos asociados a la sostenibilidad orbital. Las sesiones han puesto de manifiesto la necesidad de combinar el desarrollo de tecnologías de mitigación con marcos regulatorios homogéneos y mecanismos económicos que permitan aplicar estas medidas de forma coordinada.
La incorporación del sector financiero y asegurador al debate ha sido otra de las cuestiones destacadas. Su participación se considera necesaria para desarrollar incentivos de mercado, primas diferenciadas e inversiones orientadas a misiones que incorporen criterios de sostenibilidad.
Nuevos grupos de trabajo
La Zero Debris Week 2026 ha servido también para poner en marcha los primeros grupos de trabajo dedicados a políticas públicas. Su objetivo será trasladar las directrices técnicas recogidas en el Technical Booklet a decisiones normativas y gubernamentales. Junto a ellos se ha constituido un grupo específico sobre remediación y retirada activa de basura espacial, un ámbito que gana peso dentro de la estrategia de sostenibilidad orbital.
El encuentro también ha planteado la sostenibilidad como un elemento capaz de impulsar la competitividad del sector. Los estándares orientados a evitar la generación de residuos pueden actuar como catalizadores de innovación industrial, especialmente en el desarrollo de servicios en órbita.
España ha reforzado su posición dentro de esta iniciativa al asumir la coordinación del grupo de trabajo político de los Estados. Desde esta estructura, la Agencia Espacial Española liderará el diálogo destinado a alinear las políticas públicas y los marcos regulatorios de los países participantes con los principios de la Carta Zero Debris.
El país cuenta además con capacidades de vigilancia y seguimiento orbital a través de la coordinación europea del consorcio EU SST Partnership y del sistema nacional S3T. Estas herramientas permiten monitorizar las órbitas, anticipar reentradas y calcular maniobras anticolisión.
La contribución española se extiende también al desarrollo de tecnologías para la sostenibilidad espacial. Entre las iniciativas en las que participan la industria y los centros de investigación se encuentran las misiones DRACO, destinada a estudiar la desintegración de un satélite durante su reentrada, y CAT, centrada en demostrar tecnologías de captura y desorbitado activo.
A estas capacidades se suma el Centro de Sostenibilidad Espacial creado conjuntamente por España y la ESA en ESAC, que trabaja en el análisis del ciclo de vida de los satélites y en estándares de sostenibilidad desde la fase de diseño.
La clausura de la Zero Debris Week 2026 confirma así el avance de una iniciativa que busca convertir el objetivo de cero residuos netos en órbita en 2030 en un compromiso acompañado de medidas técnicas, regulatorias e industriales, con España como uno de los actores que participan en su desarrollo.











