El Reino Unido ha presentado oficialmente el diseño de su Combat Air Flying Demonstrator, un avión supersónico tripulado concebido para poner a prueba las tecnologías que darán forma a la próxima generación de aeronaves de combate. El proyecto, que marca un hito importante en su desarrollo, alcanza ya las dos terceras partes de su peso estructural fabricado y avanza según lo previsto para realizar su primer vuelo en un plazo de tres años.
Las principales estructuras del avión, incluidas las alas y las aletas de cola, están tomando forma en las instalaciones de BAE Systems en Lancashire, mediante tecnologías avanzadas de fabricación y ensamblaje robótico y digital. Este demostrador está concebido para validar una amplia gama de innovaciones, entre ellas la integración de tecnologías compatibles con capacidades furtivas. Se trata de un componente estratégico dentro de los trabajos del Global Combat Air Programme (GCAP), iniciativa conjunta del Reino Unido, Italia y Japón, orientada a reducir los riesgos en el desarrollo del futuro sistema de combate aéreo.
“Estoy encantado de que hoy, BAE Systems y el Ministerio de Defensa podamos compartir esta importante actualización sobre el demostrador. Por primera vez, se puede ver cómo será esta aeronave vanguardista cuando surque los cielos. Su fabricación avanza a buen ritmo, lo que demuestra la capacidad y la colaboración de los equipos gubernamentales e industriales”, ha señalado Tony Godbold, Future Combat Air Systems Delivery Director en BAE Systems.
El proyecto supone el desarrollo del primer avión de combate tripulado fabricado en el Reino Unido en las últimas cuatro décadas y contribuye de manera decisiva al impulso de técnicas de diseño avanzadas y procesos de fabricación de nueva generación. Más allá de la construcción del propio demostrador, la iniciativa refuerza la preparación tecnológica e industrial del país y consolida las capacidades necesarias para mantener la soberanía en el ámbito aeroespacial.
Por su parte, Richard Berthon, director del Future Combat Air del Ministerio de Defensa del Reino Unido, ha subrayado la relevancia de este desarrollo explicando que “el demostrador de combate aéreo está proporcionando lecciones invaluables sobre cómo abordar la próxima generación de sistemas de combate y está dotando a nuestras personas de las habilidades que necesitarán para hacer realidad el GCAP.”
Entre las tecnologías aplicadas destacan soluciones de vanguardia en fabricación digital, como la impresión 3D, robótica, gemelos digitales, ingeniería de sistemas basada en modelos y simulación virtual. Estas herramientas están situando a los ingenieros de BAE Systems en la primera línea de la transformación del diseño y la fabricación aeronáutica.
El demostrador ya ha acumulado más de 300 horas de vuelo en simulador gracias a las pruebas realizadas por pilotos de BAE Systems, Rolls-Royce y la Royal Air Force (RAF). Estos ensayos virtuales permiten evaluar de forma ágil los sistemas de control de vuelo en maniobras complejas, recopilando datos críticos sobre el comportamiento y rendimiento del avión mucho antes de su despegue inaugural.
El propósito final de esta colaboración entre industria y administración es acelerar los tiempos y reducir los costes asociados a la producción de aviones de combate, al tiempo que se preservan las competencias soberanas en diseño, ingeniería y fabricación que garantizan la posición del Reino Unido como referente en innovación aeroespacial a nivel global.











