China lanzó con éxito este martes el cohete portador PALLAS-1 Y1 al espacio desde la zona piloto de innovación espacial comercial de Dongfeng, en el noroeste de China. El cohete despegó y funcionó con normalidad durante todo el vuelo, colocando su carga útil en la órbita designada. Se cumplieron todos los objetivos de la prueba, según informa la agencia Xinhua.
Esta misión marcó el vuelo inaugural del PALLAS-1, un cohete portador de combustible líquido de tamaño mediano y dos etapas, desarrollado de forma independiente por Galactic Energy.
El cohete mide 52 metros de largo y tiene un diámetro de etapa central de 3,35 metros, una masa de despegue de aproximadamente 283 toneladas y un empuje de despegue de 350 toneladas. Puede transportar de 5 a 7 toneladas a la órbita terrestre baja. «El cohete está diseñado para proporcionar a los clientes comerciales de satélites un servicio de transporte espacial eficiente y económico», declaró un ejecutivo de Galactic Energy.
El sistema de propulsión principal del cohete utiliza motores de oxígeno líquido-queroseno CQ-50 de desarrollo propio de la compañía, con siete unidades dispuestas en paralelo en la primera etapa. Esta configuración está diseñada para cumplir con los requisitos de recuperación y reutilización, a la vez que proporciona redundancia ante fallos. Las pruebas demostraron que los motores pueden regular su potencia entre el 32% y el 105% de su empuje nominal.
La compañía afirmó que el cohete también cuenta con un diseño estructural y de propulsión integrado, un sistema de propulsión auxiliar bipropelente y tecnología de alivio de carga aerodinámica multidimensional. Además, puede equiparse con una etapa superior EROS-2 para una mayor flexibilidad de misión.










