Líderes de la Comisión Europea, el Gobierno de Canadá, los Estados miembros de la Unión Europea y De Havilland Aircraft of Canada Limited (De Havilland Canada) han firmado un contrato para la producción de 22 nuevos aviones especializados en la lucha contra incendios. Estas aeronaves, destinadas a fortalecer la capacidad de respuesta de Europa ante incendios forestales, serán fabricadas en las instalaciones de De Havilland Canada.
En el evento, la empresa presentó al Comisario de la UE, Janez Lenarčič, un modelo a escala de los aviones con la marca rescEU, en un gesto que simboliza el final del proceso de negociaciones y la entrada en una nueva fase de producción acelerada. Los representantes de los Estados miembros también recibieron modelos de aviones de De Havilland, reflejando el compromiso de la empresa con la seguridad y la protección medioambiental en la región.
Una de las novedades más esperadas fue el anuncio del cambio de nombre del DHC-515 Firefighter, que pasará a llamarse “De Havilland Canadair 515”. Este cambio responde a la profunda conexión histórica que el nombre Canadair ha tenido con la población europea, sobre todo en el ámbito de la lucha contra incendios. Brian Chafe, CEO de De Havilland Canada, señaló que “cuando la gente en Europa está cerca de un incendio forestal, preguntan cuándo llegarán los Canadair para proteger sus comunidades”. Con este reconocimiento, De Havilland rinde homenaje al legado de la flota de aviones Canadair.
Para celebrar este importante avance, De Havilland Canada también presenta la imagen del renovado De Havilland Canadair 515 con la marca rescEU. Según Chafe, este es solo el comienzo de un arduo trabajo y asegura que «hoy es un gran día para nuestra empresa, ya que marca el fin de las discusiones y el inicio de la producción en plena marcha, pero el verdadero trabajo apenas comienza». La confianza que los países europeos han depositado en De Havilland Canada ahora se traduce en un reto mayor: entregar los aviones puntualmente y con la calidad que exigen los estándares europeos.
Con este acuerdo, Europa fortalece su capacidad de respuesta ante desastres naturales, asegurando que los países afectados por incendios forestales contarán con aviones de última generación para combatir una de las mayores amenazas medioambientales del continente.











