La Nasa avanza en el desarrollo de las capacidades de movilidad necesarias para sus futuras operaciones en la superficie lunar, un ámbito que será clave para ampliar el alcance tanto de las tripulaciones como de los sistemas robóticos.
En este contexto, el desafío Rock and Roll with Nasa ha invitado a innovadores de todo el mundo a diseñar y construir ruedas para una nueva generación de vehículos lunares. La competición recibió 128 propuestas procedentes de 49 países, de las que cinco equipos llegaron a la fase final. Los finalistas pusieron a prueba sus prototipos el 31 de julio en el Centro Espacial Johnson de la Nasa, en Houston.
El objetivo del desafío es contribuir al desarrollo de soluciones que permitan mejorar la movilidad de los futuros rovers sobre la superficie lunar. Estas capacidades serán especialmente relevantes a medida que la Nasa avance en sus planes para establecer una base lunar.
La movilidad en la superficie será un elemento fundamental para permitir que las tripulaciones puedan desplazarse a mayores distancias y para ampliar las posibilidades de operación de los sistemas robóticos. En este escenario, las ruedas constituyen uno de los elementos clave para garantizar el desplazamiento de los vehículos por el terreno lunar.
La fase final del desafío permitió a los cinco equipos seleccionados someter sus diseños a pruebas en las instalaciones de la Nasa. Sus prototipos representan las soluciones desarrolladas a partir de la convocatoria internacional, que buscaba incorporar propuestas innovadoras al desarrollo de futuras tecnologías de movilidad lunar.
La iniciativa forma parte de los esfuerzos de la Nasa para preparar las capacidades necesarias para sus próximas actividades en la Luna, en las que los vehículos de superficie tendrán un papel relevante tanto para las operaciones tripuladas como para las robóticas.











