CanarySat ha dado el primer paso operativo en el desarrollo de su constelación MAGEC con el lanzamiento de ARQSAT-1, un satélite concebido como demostrador tecnológico para validar sistemas de propulsión avanzada en órbita baja (LEO). La operación se llevó a cabo en la madrugada del 29 al 30 de marzo desde California, a bordo de un lanzador de SpaceX, bajo la gestión de Arquimea, responsable del desarrollo tecnológico del satélite.
Este hito marca el inicio de la hoja de ruta de MAGEC, una constelación presentada recientemente y diseñada para ofrecer servicios de comunicaciones seguras y resilientes. ARQSAT-1 ha sido desarrollado con un objetivo principal: validar en condiciones reales de operación un sistema de propulsión de alta eficiencia, considerado un elemento clave en la arquitectura de la futura constelación. Durante su misión, el satélite ejecutará maniobras específicas para evaluar el rendimiento del sistema y recopilar datos que permitan su integración en los siguientes desarrollos.
La capacidad de realizar maniobras precisas con un consumo optimizado constituye uno de los factores diferenciales en el despliegue de constelaciones, especialmente en un entorno orbital cada vez más congestionado. En este contexto, la validación en órbita de esta tecnología permite reducir riesgos y acelerar las siguientes fases del programa.
El sistema de propulsión ha sido desarrollado por Arquimea, reforzando la base tecnológica sobre la que CanarySat construye su propuesta de valor dentro del grupo.
Primer paso hacia la constelación MAGEC
El lanzamiento de ARQSAT-1 supone el inicio tangible del programa MAGEC, concebido como una infraestructura espacial escalable orientada a aplicaciones comerciales, institucionales y de seguridad. La validación en vuelo de tecnologías críticas se plantea como un elemento central para avanzar en su despliegue.
“ARQSAT-1 representa el primer paso tangible en la ejecución de nuestra constelación. Validar en órbita tecnologías críticas como la propulsión avanzada nos permite acelerar el desarrollo de MAGEC y consolidar capacidades diferenciales desde las primeras fases”, ha señalado Antonio Abad, consejero delegado de CanarySat.
Con este programa, CanarySat avanza en su estrategia de desarrollo de infraestructuras espaciales basadas en innovación tecnológica, eficiencia operativa y escalabilidad. La compañía apuesta por integrar capacidades propias que le permitan diferenciarse en un mercado en crecimiento y cada vez más competitivo.
El lanzamiento de ARQSAT-1 inaugura así una nueva fase para la empresa, en la que la validación en órbita se convierte en el eje sobre el que se articulará el desarrollo progresivo de la constelación y su posicionamiento dentro del ecosistema espacial internacional.











