Boeing, Lufthansa y Rolls-Royce iniciarán una campaña de ensayos en vuelo destinada a evaluar tecnologías orientadas a mejorar la eficiencia en el consumo de combustible y reducir el ruido generado por las operaciones aéreas. Las pruebas se llevarán a cabo en un Boeing 787-9 Dreamliner que forma parte del programa ecoDemonstrator Explorer 2026 de Boeing y que será entregado posteriormente a Lufthansa.
La campaña de ensayos tendrá lugar en las instalaciones de Boeing en Glasgow, Montana, y se prolongará previsiblemente hasta mediados de agosto. La aeronave está equipada con motores Trent 1000 de Rolls-Royce.
Entre las tecnologías que serán evaluadas figura el Next Generation Inlet, un demostrador de entrada de motor de menor longitud que incorpora tratamientos acústicos avanzados. Este nuevo diseño está concebido para facilitar la integración de motores más eficientes en futuras plataformas, al tiempo que reduce el peso y la resistencia aerodinámica sin comprometer el rendimiento acústico.
Las pruebas también incluirán nuevos procedimientos de salida y llegada, entre ellos las trayectorias de vuelo Intelligent Operations, generadas mediante algoritmos que combinan múltiples fuentes de datos para identificar rutas con potencial para disminuir tanto el consumo de combustible como el ruido percibido por las comunidades situadas en el entorno de los aeropuertos.
El director de Tecnología de Boeing, Lane Ballard, señaló que estas innovaciones forman parte del trabajo que la compañía desarrolla para incorporar mejoras tanto en las aeronaves actuales como en las futuras generaciones de aviones. Según explicó, tanto la nueva entrada de motor como las trayectorias inteligentes podrían aumentar el valor de sus aeronaves para clientes y socios industriales.
Por su parte, la directora de Tecnología del Grupo Lufthansa, Grazia Vittadini, destacó la larga colaboración entre ambas compañías y subrayó que esta iniciativa conjunta con Rolls-Royce busca acelerar la transformación de la aviación mediante la validación de tecnologías con potencial para incrementar la eficiencia y reducir el ruido en condiciones reales de operación.
Desde Rolls-Royce, el director de Investigación y Tecnología, Alan Newby, recordó que el programa es el resultado de una década de colaboración con Boeing para desarrollar soluciones que mejoren la eficiencia y disminuyan el impacto acústico. La compañía ha proporcionado el soporte de ingeniería y la supervisión necesaria para operar el motor con la nueva entrada de aire instalada.
Las tecnologías objeto de ensayo forman parte de la tercera fase del programa CLEEN (Continuous Lower Energy, Emissions and Noise) de la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA), una iniciativa de colaboración entre el organismo y la industria destinada al desarrollo de tecnologías que permitan fabricar aeronaves y motores con menor consumo energético, menores emisiones y un nivel de ruido reducido.
La directora ejecutiva de la Oficina de Medio Ambiente y Energía de la FAA, Julie Marks, afirmó que estas pruebas reflejan el papel de la colaboración público-privada para impulsar el desarrollo e integración de tecnologías avanzadas tanto en las aeronaves actuales como en las futuras.
Desde su creación en 2012, el programa ecoDemonstrator de Boeing ha servido para trasladar tecnologías desde el laboratorio hasta entornos operativos reales. En este periodo se han probado más de 260 innovaciones relacionadas con la seguridad, la reducción del consumo de combustible, las emisiones y el ruido, así como con la mejora de la eficiencia operativa y de la experiencia de los pasajeros.
La vicepresidenta de Sostenibilidad de Boeing, Allison Melia, aseguró que el programa permite seguir incorporando mejoras que responden a las necesidades de las aerolíneas, especialmente en materia de eficiencia y reducción del impacto acústico, al tiempo que contribuyen a las estrategias de modernización de flota y a los objetivos de sostenibilidad de los operadores.











