BAE Systems ha presentado Brontanax, el primer prototipo británico de aeronave autónoma de combate colaborativo (Collaborative Combat Aircraft, CCA), un desarrollo que forma parte del programa Storm Fighter y que aspira a dotar a la Royal Air Force (RAF) de una capacidad de sexta generación antes de que finalice la década.
El aparato ha sido diseñado y construido en las instalaciones de BAE Systems en Warton (Lancashire), considerado el centro de la capacidad industrial soberana británica en aviación de combate. En su desarrollo han participado más de 500 empleados de la compañía, junto con más de 75 grandes empresas y pymes del sector aeroespacial del Reino Unido.
Brontanax está concebido para proporcionar capacidades de guerra electrónica y ataque de precisión contra objetivos aéreos y terrestres. Su misión será operar junto a aeronaves de combate tripuladas, como el Eurofighter Typhoon, aumentando la masa de combate disponible y la eficacia operativa mediante operaciones coordinadas entre plataformas tripuladas y no tripuladas.
Con unas dimensiones similares a las de un BAE Systems Hawk, el nuevo sistema podrá ser controlado a distancia por un piloto de Typhoon o por un comandante de misión, permitiendo que ambas plataformas trabajen de forma conjunta. Su arquitectura abierta y diseño modular facilitarán la incorporación de nuevas capacidades para responder a la evolución de las amenazas y mantener su vigencia operativa a largo plazo.
El anuncio coincide con la publicación por parte del Gobierno británico de su Plan de Inversión en Defensa, que confirma una inversión de 300 millones de libras destinada al programa soberano de aeronaves autónomas Storm Fighter. Según el Ejecutivo, esta iniciativa constituye un paso hacia el objetivo de convertir a la RAF en la primera fuerza aérea europea de sexta generación.
El secretario de Defensa del Reino Unido, Wes Streeting, destacó que Brontanax representa el talento y la capacidad de innovación de la industria nacional de defensa. A su juicio, el desarrollo demuestra que el país dispone de las capacidades tecnológicas e industriales necesarias para situarse entre los líderes mundiales en aviación de combate.
Por su parte, el jefe del Estado Mayor del Aire de la RAF, el mariscal del aire Sir Harv Smyth, señaló que la fuerza aérea está acelerando la incorporación de tecnologías avanzadas para responder a un entorno operativo cada vez más complejo. En este contexto, explicó que el prototipo tiene previsto realizar sus primeros vuelos el próximo año, tras completar la fase de ensayos en tierra.
Desde BAE Systems, el director general del área Air, Simon Barnes, subrayó que las fuerzas armadas necesitan plataformas capaces de ofrecer mayor rapidez, flexibilidad y capacidad operativa. En este sentido, afirmó que los aviones de combate colaborativo permitirán ampliar el alcance de las aeronaves tripuladas, incrementar la masa de combate a un coste inferior y reducir la exposición de los pilotos a situaciones de riesgo.
El desarrollo de Brontanax es fruto del trabajo del equipo FalconWorks de BAE Systems y ha sido financiado hasta ahora mediante inversión propia en investigación y desarrollo. El programa se apoya además en más de 25 años de experiencia de la compañía en sistemas autónomos y no tripulados.











