Amazon ha entrado en una nueva fase de despliegue de su red de satélites en órbita baja con cifras que reflejan un cambio de escala. La compañía ya ha puesto en órbita más de 200 satélites y mantiene otros tantos listos para su lanzamiento, en un programa que aspira a incrementar de forma significativa su cadencia operativa a partir del segundo año.
En su primer ejercicio de despliegue, el programa suma 11 lanzamientos previstos, con tres misiones adicionales programadas en el corto plazo. Con ello, Amazon consolida ya el tercer mayor sistema satelital en órbita, mientras avanza hacia una fase de mayor intensidad industrial.
El siguiente paso pasa por aumentar el número de satélites por lanzamiento. La estrategia se apoya en el uso de nuevos vectores pesados, capaces de transportar cargas significativamente superiores. En esta línea, la misión Leo Europe 1 (LE-01), lanzada el 12 de febrero mediante un Ariane 64, ya permitió colocar 32 satélites en órbita.
El plan contempla incrementos adicionales con la entrada en servicio de nuevos lanzadores. Las primeras misiones con New Glenn, de Blue Origin, podrán transportar hasta 48 satélites, mientras que Vulcan Centaur, de United Launch Alliance (ULA), alcanzará los 40. Ambas plataformas cuentan, además, con margen para ampliar estas capacidades a medida que evolucionen sus prestaciones.
En paralelo, Amazon también optimiza los lanzamientos con Atlas V. A partir de la misión Leo Atlas 5 (LA-05), la carga útil aumentará de 27 a 29 satélites gracias a mejoras en el rendimiento del motor RL10C y a una nueva configuración del sistema de despliegue. Este ajuste permitirá alcanzar el mayor peso jamás transportado por este lanzador.
Producción industrial y capacidad de almacenamiento
El despliegue se sustenta en una capacidad industrial diseñada para operar a gran escala. La compañía fabrica sus satélites en su planta de Kirkland (Washington), con capacidad para producir hasta 30 unidades semanales. Aunque los ritmos se ajustan a la disponibilidad de lanzadores, la producción continúa a un ritmo de varios satélites diarios.
A mediados de marzo, Amazon acumulaba seis cargas completas en su centro de procesado de Florida, más de 200 satélites en total, además de otra en preparación en la Guayana Francesa. Este volumen de inventario refleja la anticipación de la compañía ante una aceleración del calendario de lanzamientos.
El incremento de actividad se apoya en inversiones específicas en infraestructuras. Amazon ha destinado más de 200 millones de dólares a mejoras en las instalaciones de lanzamiento de ULA en Cabo Cañaveral, incluyendo una instalación dedicada de integración vertical (VIF-A), un nuevo sistema ferroviario y una segunda plataforma móvil de lanzamiento.
Estas actuaciones permitirán duplicar la capacidad de lanzamiento y reducir los tiempos entre misiones, no solo para el programa de Amazon, sino también para otros clientes institucionales y comerciales.
A ello se suma el desarrollo de una instalación de procesado de cargas útiles de 100.000 pies cuadrados en Florida, considerada la mayor de su tipo, así como inversiones adicionales en la base de Vandenberg (California) para futuras operaciones desde la costa oeste.
Hacia un despliegue sostenido de más de 100 misiones
De cara al segundo año, Amazon prevé más que duplicar su ritmo de lanzamientos hasta superar las 20 misiones anuales. Este incremento se apoya en acuerdos de capacidad que amplían su margen operativo. A los 80 lanzamientos iniciales se suman otros 10 contratados con SpaceX para el Falcon 9 y un total de 24 misiones aseguradas con New Glenn.
En conjunto, el programa supera ya las 100 misiones planificadas, con capacidad para desplegar más de 800 satélites adicionales. Este volumen permitirá no solo completar la constelación inicial, sino también avanzar en el desarrollo de una segunda generación del sistema, ya autorizada.
El despliegue en curso apunta a un modelo industrial basado en alta cadencia, producción seriada y optimización de costes por lanzamiento. Un enfoque que, de cumplirse los plazos previstos, situará a Amazon entre los principales operadores de infraestructuras espaciales en órbita baja.











